La decimoquinta edición del Festival Internacional de Teatro de La Paz se desarrollará del 30 de agosto al 7 de septiembre con la participación de elencos nacionales e internacionales y un homenaje póstumo a su fundadora, Maritza Wilde.
La programación fue presentada oficialmente en el Palacio Chico, sede del Ministerio de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía, donde se dieron a conocer las principales actividades previstas para esta nueva versión.
El encuentro contará con artistas y grupos provenientes de Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, España, Francia y Suiza, además de representantes bolivianos.
La inauguración se realizará el 30 de agosto, fecha que coincide con el aniversario del fallecimiento de Wilde, mientras que la clausura será el 7 de septiembre, día de su cumpleaños.
Como parte del homenaje, la actriz, directora, dramaturga y gestora cultural recibirá de manera póstuma el Premio Kusillo durante la ceremonia inaugural, en reconocimiento a su trayectoria y aporte a las artes escénicas del país.
La programación también incluirá el Fitaz Wawas, dirigido al público infantil y familiar, además del Fitaz Expandido, con talleres, conversatorios y presentaciones de libros.
Otra de las novedades será Fitaz Continúa, propuesta que llevará actividades teatrales a los municipios de Coroico, Viacha y Copacabana, con el objetivo de ampliar el alcance del festival.
El Festival Internacional de Teatro de La Paz fue fundado por Maritza Wilde en 1999 y se consolidó como uno de los principales encuentros escénicos de Bolivia, además de constituirse en un espacio de intercambio, formación y creación para artistas nacionales e internacionales.
MARITZA WILDE
Maritza Wilde, fundadora y directora del encuentro entre 1999 y 2020, quien falleció el 30 de agosto de 2025 después de una trayectoria de más de cuatro décadas vinculada a las artes escénicas.
“No puedo ni siquiera separar mi vida del teatro de lo que es mi vida particular”, afirmaba Wilde, una frase que sintetizó la estrecha relación que mantuvo con las tablas durante gran parte de su vida.
Su formación artística comenzó en el Teatro de la Alianza Francesa (TAF) y posteriormente continuó en la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid y en la Escuela de Jacques Lecoq, en Francia.
Wilde fundó “Le Rideau” y “Le Petit Rideau”, espacios desde los que llevó a escena obras como A puerta cerrada, de Jean-Paul Sartre; La última cinta de Krapp, de Samuel Beckett, y El médico a palos, de Molière. También desarrolló una producción propia con títulos como Las Juanas, El Escudo y la Piedra, 67 Días, Los Equilibristas, Sócrates y Asdrúbal, Las Invisibles y La Buhardilla.
Su trabajo como dramaturga también trascendió las fronteras del país. La obra Adjetivos fue publicada por la Universidad de Antioquia, en Colombia, además de formar parte de la Antología crítica del teatro breve hispanoamericano y de la Antología del Drama Hispano en Estados Unidos.
Como gestora cultural, Wilde creó Amalilef Teatro y promovió el Primer Festival Internacional de Teatro de Santa Cruz de la Sierra en 1997. Dos años después, en 1999, fundó el Festival Internacional de Teatro de La Paz, que dirigió hasta 2020. En 2024 fue presentada la memoria del Fitaz por sus 25 años de trayectoria, correspondiente al periodo 1999-2024.
A lo largo de su carrera, llevó el teatro boliviano a Alemania, Argentina, Brasil, Chile, Cuba, España, Egipto, Estados Unidos, Francia, Italia, México y otros países.
Su trayectoria recibió diferentes reconocimientos, entre ellos el Premio Ollantay del Celcit de España en 1994, un reconocimiento del Senado Nacional en 2009, la Condecoración al Mérito Cultural “Marina Núñez del Prado” y el título de “Maestra de las Artes”, otorgado por el Ministerio de Educación por su aporte a la educación, la memoria, la identidad y la cultura de Bolivia.
Wilde también impartió talleres de interpretación y dramaturgia en la Alianza Francesa de La Paz y Cochabamba, contribuyendo a la formación de nuevas generaciones de artistas.
La organización informó que el Fitaz 2026 estará dedicado íntegramente a su memoria y contará con actividades, conversatorios y espacios de reflexión sobre su legado y su aporte a un teatro vinculado con la paz, la condición femenina y la libertad.
“Maritza nos enseñó que el teatro es resistencia, es encuentro y es paz. Este festival es suyo”, señaló la organización del Fitaz.
