Bolivia atraviesa una severa crisis energética como consecuencia de la declinación de los campos de gas que también afecta a la producción de líquidos en las refinerías del país que actualmente trabajan al 30 por ciento de su capacidad.
El diésel es un problema mayúsculo en la escasez de combustibles, el cual no pudo superar el gobierno a pesar de múltiples anuncios de normalidad. Este tema fue analizado en detalle por el ingeniero Hernán Peña Galarza.
El ingeniero fue autoridad del Ministerio de Hidrocarburos, YPFB y la Superintendencia de Hidrocarburos y también docente de universidades de Bolivia y Argentina
