El gran desafío del Gobierno es frenar la inflación, ya que la misma afecta directamente al bolsillo de la población y puede ser el punto de partida de una escalada de protestas por el alto costo de los precios de productos de la canasta familiar. El Ejecutivo va tomando pulso a este indicador, pero puede afectar al dinamismo económico del mercado interno.
Las autoridades ya saben del desafío que tienen y a través del Banco Central de Bolivia (BCB) empezó a retirar liquidez del mercado para controlar ese indicador. En junio la inflación llegó a 2,15%, en julio cayó a -2.79% y en 12 meses llegó a 4,93%.
De acuerdo con datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE), a 12 meses en julio de 2025, la cifra alcanzaba a 24,86% y la pasada gestión cerró con 20,40%, la mayor de los últimos años.
La variación acumulada de enero a julio de 2025 alcanzó 16,92%, mientras que en similar período de la presente gestión el porcentaje fue de 1,89%. La idea es no llegar a los dos dígitos, a pesar que dentro las proyecciones está terminar el año con 15%.
Ahora, el ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, informó el pasado viernes que la inflación pasó cerca del 21% al inicio de la gestión del presidente Rodrigo Paz a 4,9% en julio y atribuyó esta reducción a una política económica basada en responsabilidad fiscal y coherencia monetaria.
“La inflación no baja por casualidad. Baja cuando hay responsabilidad en la política económica. Pasamos de una inflación cercana al 21% cuando asumimos el gobierno a 4,9% en julio”, escribió en su cuenta de X.
La autoridad señaló que, pese a la reducción registrada, todavía existen desafíos económicos por atender y aseguró que la tendencia apunta hacia los objetivos planteados por el Gobierno.
“Sabemos que todavía queda mucho por hacer, pero la tendencia es clara. Nuestro objetivo sigue siendo el mismo: menos inflación, más producción y más empleo”, afirmó.
Espinoza sostuvo que para el cumplimiento de estas metas requiere mantener una política económica sin medidas improvisadas y con énfasis en la estabilidad fiscal, monetaria y el fortalecimiento de la producción nacional.
“Para lograrlo no hay atajos: responsabilidad fiscal, coherencia monetaria y un firme impulso a la producción nacional”, indicó.
En su momento, la autoridad dijo que el alza o la especulación de los precios se combate con mayor producción, es decir más oferta de productos en el mercado nacional.
En una entrevista, el investigador y docente de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Lucio Tito, señaló que, si los precios no suben y si hay mayor oferta de productos en el mercado nacional, obedece al ingreso de artículos desde Perú, vía legal o ilegal.
Controlan inflación sin afectar dinamismo económico
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