InicioSeccionesEditorialMás créditos externos, menos producción interna

Más créditos externos, menos producción interna

Durante la campaña electoral del año pasado, los candidatos a la presidencia ofrecieron sacar al país del fondo del abismo al que había sido conducido por los gobiernos del MAS que estuvieron veinte años en el poder de manera discontinua. Los candidatos prometieron que en nuestra patria habría precios bajos, alimentos abundantes, suficiente cantidad de dólares, inversiones, que los corruptos serían sancionados, etc.
Naturalmente, la ciudadanía confió más en las ofertas del candidato ganador y vislumbró un nuevo orden de cosas, al tomar Rodrigo Paz a su cargo las riendas del Estado Plurinacional y de los caudales del presupuesto y del Banco Central, entre otros. Paz no ahorró palabras para hablar sobre combatir la corrupción, reducir el déficit fiscal, evitar la fuga de dólares, defender los recursos naturales y otros asuntos.
Sin embargo, esas promesas no se hacen realidad con el paso del tiempo. Es más, el gobierno atribuye al pasado régimen masista muchos problemas, agregando que se está estudiando medidas de urgencia para salir del atolladero. En ese sentido, hace poco el jefe del Estado anunció que se estaba negociando con organismos internacionales para obtener créditos, a fin de hacer inversiones en obras pública, como la única forma de sacar al país del atraso y otros males.
En efecto, el anuncio inicial fue cumplido y días después se informó que el Fondo Monetario Internacional (FMI) nos daría crédito y, además, hizo conocer algo más notable, que “la crisis gestada en una década durará siete años más”, lo que se suma a la crisis de los veinte años del masismo. Tal afirmación cayó como un baldazo de agua helada en los ciudadanos.
Todavía el gobierno de Rodrigo Paz no ha adoptado alguna medida que genere dólares y solo se conoce que está recurriendo a créditos externos, difíciles de pagar, tomando en cuenta la actual crisis económica nacional. Existen proyectos para la construcción de hospitales, escuelas y caminos, pero casi nada más. O proyectos sobre castillos en el aire, como encontrar gas en el norte de La Paz. Además, sin tomar en cuenta que cada proyecto, requiere muchos años para su entrega al público, además de contar con los instrumentos necesarios, analizar la ecuación de la producción, etc. Lo cierto es que son obras que no se realizan de la noche a la mañana.
Entretanto, la situación general se agrava, debido a que el aparato productivo ya casi no funciona. Es decir que la productividad baja, pese a los informes sobre negociaciones con industriales y agropecuarios. Asimismo, el contrabando crece, bajan las exportaciones, miles de campesinos emigran al exterior, aumenta la amenaza de paros de actividades, huelgas y marchas de protesta, de la escasez de dólares y su precio que sigue subiendo ni qué decir. Tales muestras de descontento se producirían apenas termine el vigente estado de excepción en el país. Por todo ello, es necesario que el gobierno dé un golpe de timón.

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- Advertisment -

MÁS POPULARES