Los recientes conflictos no solo afectaron el abastecimiento y la movilidad en La Paz, sino que también evidenciaron los desafíos que enfrenta el sistema de seguridad para responder a crisis prolongadas. En contacto con EL DIARIO, el analista, Omar Durán, señaló que la condición de sede de gobierno convierte al departamento en un escenario particularmente complejo, donde las instituciones requieren mayores capacidades y reformas para proteger a la población.
Según Durán, la realidad de La Paz plantea exigencias distintas a las de otros departamentos del país. Además de concentrar la sede de gobierno, reúne una amplia diversidad social y cultural, factores que, en su opinión, hacen más compleja la labor de las instituciones encargadas de preservar el orden público.
En ese contexto, considera que las dificultades observadas durante los recientes bloqueos no responden únicamente a la voluntad de las instituciones, sino también a limitaciones estructurales que condicionan su capacidad de respuesta.
«No es porque no quieran, sino porque no tienen los medios suficientes para realizar ni cumplir la misión.»
El analista también señaló que la falta de respaldo ciudadano termina afectando el trabajo de entidades como la Policía y las Fuerzas Armadas.
REFORMA POLICIAL
El entrevistado considera que el debate debe orientarse hacia cambios de fondo en la estructura policial. Entre ellos menciona la actualización de la Ley Orgánica de la Policía, la redistribución del personal y una transformación del modelo institucional.
Según explicó, una parte importante de los efectivos cumple funciones de seguridad en entidades bancarias, embajadas y otras instituciones, cuando —a su juicio— deberían reforzar el patrullaje y la prevención en las calles.
Asimismo, plantea dejar atrás un modelo policial con características militarizadas para fortalecer una institución con mayor cercanía a la ciudadanía. «La Policía tiene que dejar de ser una Policía militarizada; tiene que ser una Policía social dedicada a la sociedad», manifestó
En esa misma línea, sostiene que la confianza entre policías y ciudadanos es un elemento indispensable para mejorar la seguridad. «La ciudadanía no le tiene que tener miedo al policía; el policía tiene que dar confianza», sostuvo.
Durán también considera que una revisión de los procesos de formación contribuiría a mejorar el desempeño institucional y la respuesta ante situaciones de conflictividad.
CIUDAD MAS SEGURA
Con motivo del 217 aniversario del departamento, Durán expresó su reconocimiento a la fortaleza y al dinamismo de los paceños, pero señaló que el principal desafío consiste en proyectar una ciudad donde la seguridad y el desarrollo tengan mayor protagonismo que los conflictos.
A su juicio, La Paz ha demostrado capacidad para sobreponerse a escenarios complejos, aunque considera que el reto ahora es consolidar condiciones que permitan a las nuevas generaciones vivir en un entorno con menos episodios de confrontación.
«Que nuestros hijos y nuestros nietos vean una La Paz mejor, más fortalecida.»
Finalmente, resumió su aspiración en una reflexión sobre el futuro de la sede de gobierno. «Que sea un ejemplo como sede de gobierno y no una ciudad llena de disturbios.»
Con ese mensaje, el analista planteó que el aniversario de La Paz también representa una oportunidad para reflexionar sobre los cambios necesarios para fortalecer la seguridad y la convivencia de quienes habitan el departamento.
