Doce enfermeras del hospital Montefiore, en el Bronx de Nueva York, fueron despedidas después de que sus funciones fueran reemplazadas por un software de inteligencia artificial, según denunció la Asociación de Enfermeras del Estado de Nueva York.
El caso es considerado por el sindicato como uno de los primeros despidos vinculados directamente con la IA en el sector sanitario, informó The New York Times.
Las trabajadoras se desempeñaban en el área de revisión de utilización, donde analizaban historiales médicos y gestionaban con las compañías de seguros la cobertura de tratamientos. Entre ellas está Arilyn Shuler, quien trabajó durante 39 años en Montefiore.
El hospital no confirmó que la inteligencia artificial haya sustituido esos puestos. Consultado por The New York Times, sus responsables señalaron que los cambios tecnológicos forman parte de un programa administrativo no clínico y afirmó que las declaraciones del sindicato son «inexactas y engañosas».
Los despidos ocurrieron meses después de la huelga que protagonizaron enfermeras de varios hospitales de Nueva York en enero de 2026. Tras ese conflicto se firmaron nuevos contratos colectivos que incluían disposiciones sobre el uso de inteligencia artificial.
Según Shaiju Kalathil, integrante del comité ejecutivo del sindicato en Montefiore, los despidos incumplen ese acuerdo.
«Estamos indignados porque estas enfermeras están siendo reemplazadas por inteligencia artificial. Esto constituye una violación del contrato que conseguimos recientemente mediante la huelga», afirmó, citado por The New York Times.
National Nurses United (NNU), organización nacional que agrupa a Nysna, advirtió desde hace tiempo sobre el impacto que la IA puede tener en el empleo de enfermería. El sindicato impulsó propuestas para regular su utilización en hospitales y exigir salvaguardas para pacientes y trabajadores.
Shuler explicó que, cuando el personal regresó al trabajo tras la huelga, en febrero, encontró modificaciones en su flujo laboral sin recibir explicaciones. Las enfermeras comunicaron esos cambios a la administración y, según relató, no obtuvieron respuesta hasta el 28 de mayo, cuando recibieron un aviso de despido con 45 días de anticipación, reportó The New York Times.
La enfermera sostuvo que parte de su trabajo implicaba evaluar situaciones clínicas complejas, como cambios de medicación o planificación de altas médicas, tareas que, a su juicio, no deberían quedar exclusivamente en manos de un sistema automatizado.
«La IA debería ser una herramienta que se utilice junto con el experto clínico, no para reemplazarlo», afirmó Shuler, según The New York Times.
El caso reavivó el debate sobre el uso de inteligencia artificial en el sistema sanitario estadounidense y sobre sus posibles efectos en el empleo y la atención a los pacientes. (Agencias)
