El análisis realizado por la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco) sobre la situación económica boliviana plantea la necesidad de un ajuste gradual del tipo de cambio oficial, acceso a financiamiento externo mediante créditos del FMI, recuperación de la competitividad y ajuste fiscal, al tiempo que advierte sobre los riesgos de utilizar excesivas divisas para mantener estable la cotización del dólar.
El presidente de la Cainco, Jean Pierre Antelo, y otros funcionarios de ese ente empresarial convocaron ayer a un grupo de periodistas para dar a conocer el diagnóstico de esa institución sobre la situación económica, además de una serie de propuestas para encontrar soluciones a la misma.
La presentación desarrolló distintos escenarios para la evolución del tipo de cambio oficial de compra y describe como el más favorable aquel que contempla un “ajuste al alza del dólar gradual y ordenado”. Según el documento, ese escenario estaría acompañado por la llegada de recursos externos, provenientes del Fondo Monetario Internacional (FMI) y de otros organismos internacionales.
El estudio sostiene que, bajo esas condiciones, “la brecha entre el tipo de cambio oficial y el USDT (mercado paralelo) es mínima”, lo que permitiría mejorar el funcionamiento del mercado cambiario. Además, afirma que “la competitividad mejora” y que, aunque el ajuste tendría costos, “el impacto duele, pero es manejable”.
La presentación también advierte sobre las consecuencias de una estrategia destinada a sostener el tipo de cambio oficial mediante un uso intensivo de recursos externos. En uno de los escenarios analizados señala que “se utilizan más recursos (financiamiento externo FMI y otros) de los necesarios para mantener el dólar con poca variación”. Como resultado, agrega, “el tipo de cambio queda rezagado respecto a su nivel procompetitividad” y “los dólares se agotan y desequilibrios se acumulan”. Por lo tanto, una devaluación ordenada es la mejor opción, afirma el documento.
En otro de los escenarios, el documento incorpora un “ajuste marginal en déficit fiscal” y un acuerdo con el FMI con menores desembolsos y mayores condiciones para acceder a esos recursos. En ese contexto, advierte que habría una “menor oferta (expectativa y efectiva) de dólares ante una demanda creciente”, lo que provocaría que “el dólar suba más rápido y abrupto”.
A lo largo del análisis, la presentación sostiene que el principal desafío no es el nivel actual del dólar, sino su evolución futura. “La pregunta más importante no es cuánto vale el dólar hoy, sino hacia dónde va en los próximos meses”, afirma el documento, que plantea estos escenarios como alternativas para la evolución del mercado cambiario en función de las decisiones de política económica y del acceso del país a financiamiento externo.
La propuesta de la Cainco establece que no se deben realizar rebajas impositivas que terminen siendo perjudiciales para los ingresos del fisco. Que se pospongan los pagos de créditos, por ejemplo, no implica que estos se anulen, solo que se distribuyan mejor en los siguientes meses.
Además, el informe valora la reducción de gravámenes arancelarios para las importaciones.
RECESIÓN
El análisis sostiene también que el país ya había ingresado en una fase recesiva antes de los bloqueos registrados en mayo y junio de este año, de acuerdo con la evolución del Producto Interno Bruto (PIB).
El documento plantea que la desaceleración de la economía precedía a los bloqueos y presenta esa evolución como parte del contexto para analizar la situación económica y las perspectivas del tipo de cambio. Los gráficos reflejan tasas de crecimiento acumulado negativas en los meses previos, con una estimación que la economía podría decrecer en un 3 % o más este año. Otras estimaciones son mucho más pesimistas. (Brújula Digital)
