En el primer semestre (enero-junio) de 2026, las remesas recibidas de trabajadores en el exterior llegaron a 541, registrando una reducción de 89 millones de dólares respecto a similar periodo de 2025, cuando alcanzaron a 630 millones; y de 102 millones en relación a 2024, cuando llegaron a 643 millones.
El departamento de Santa Cruz sigue siendo el principal destino de las remesas recibidas. En el primer semestre de 2026 concentró el 59,3% ($us 321 millones), seguido de Cochabamba con el 24,2% ($us 131 millones) y La Paz con el 8,1% % ($us 44 millones).
Como se recordará, las remesas son los recursos que envían los familiares que viven en el extranjero a parientes que viven en Bolivia, y parte de ello ayudan también a que la economía nacional cuente con divisas.
Con el cambio fijo impuesto hasta el 29 de junio, y con dólar paralelo que cada día se aleja del oficial, los bolivianos en el exterior se daban modos para hacer llegar a sus familiares por vías alternativas.
Pero ahora con la puesta en marcha del régimen cambiario flexible, la situación ya cambio, y la mayor parte envían a través del sistema financiero.
Bolivia en la actualidad enfrenta escasez de dólares, de acuerdo a análisis de economistas, y esta caída de las remesas tendrá su impacto, en la oferta de la divisa en el mercado nacional.
Si bien el eje central del país concentra la mayor recepción de divisas, Oruro y Potosí reciben el 1,2% del total, que en términos monetarios alcanza a 7 millones de dólares, pero a Pando apenas llega al millón, y en porcentaje representa 0,1%.
