El bloqueo de los modelos Mythos 5 y Fable 5 de Anthropic sigue siendo uno de los episodios más polémicos en la relación entre inteligencia artificial y seguridad nacional. La decisión, tomada durante la administración Trump, obligó a la compañía a cortar el acceso a estos sistemas para cualquier persona extranjera, tanto dentro como fuera de Estados Unidos, incluidos empleados sin ciudadanía estadounidense. Como Anthropic no podía verificar esa condición a gran escala, optó por apagar ambos modelos para todos sus clientes, manteniendo operativos el resto de la familia Claude.
El detonante: pruebas en sistemas clasificados
La razón detrás de esta medida se conoció después. Según información publicada por The Economist y declaraciones atribuidas al senador Mark Warner, vicepresidente del Comité de Inteligencia del Senado, el general Joshua Rudd, director de la NSA y del US Cyber Command, habría explicado que Mythos logró entrar en casi todos los sistemas clasificados de la agencia “no en semanas, sino en horas”, durante una prueba autorizada de red team.
Este detalle es crucial: no se trató de un ataque autónomo desde internet, sino de un ejercicio controlado en el que se evaluaba la capacidad de la IA para interactuar con entornos de alta seguridad. Aun así, el resultado fue alarmante, pues mostró que un modelo comercial podía superar defensas diseñadas para proteger información crítica de inteligencia y ciberdefensa.
Qué significa “clasificado”
En Estados Unidos, la información clasificada puede dividirse en tres niveles: Confidential, Secret y Top Secret. El nivel más alto se reserva para datos cuya revelación no autorizada podría causar un daño excepcionalmente grave a la seguridad nacional. En el caso de Mythos, no se especificó qué sistemas correspondían a cada nivel, pero el hecho de que se mencionen entornos de la NSA y del US Cyber Command sitúa el asunto en un terreno extremadamente sensible.
La frase atribuida a Warner, señalando que Mythos había entrado en “casi todos los sistemas clasificados”, generó gran preocupación. Aunque no se detalló la profundidad del acceso ni los sistemas concretos, la sola posibilidad de que una IA comercial pudiera interactuar con información de inteligencia bastó para que Trump ordenara el bloqueo inmediato.
Condiciones específicas y aclaraciones
Posteriormente, The Economist matizó que la cita era correcta, pero que interpretarla de manera literal era un error. Mythos habría trabajado junto a otras herramientas, bajo condiciones muy concretas, y el objetivo era demostrar su potencia más que afirmar que había tomado la NSA por sí sola. Sin embargo, esa explicación no redujo la inquietud en la Casa Blanca.
La lectura viral del episodio atribuyó en exclusiva a Mythos la hazaña, cuando en realidad hubo colaboración con otros sistemas y un entorno de prueba controlado. Aun así, el temor a las capacidades de Mythos y Fable 5 fue suficiente para que Trump decidiera prohibirlos, relacionando directamente su potencial con riesgos para la seguridad nacional.
Implicaciones para Anthropic
La consecuencia inmediata fue que Anthropic apagó Mythos 5 y Fable 5, y anunció que no volverían a estar disponibles hasta que se cubrieran todos los agujeros de seguridad y un modelo más avanzado certificara que no existía forma de vulnerar las medidas de protección. La compañía se enfrenta ahora al reto de demostrar que puede ofrecer sistemas potentes sin poner en riesgo infraestructuras críticas.
La estrategia de Trump
El presidente buscó adelantarse a posibles escenarios de ciberseguridad que pudieran afectar tanto al sistema bancario como a la inteligencia estadounidense. La lección que extrajo fue clara: una IA de consumo puede convertirse en una herramienta poderosa para cualquier atacante con experiencia y recursos. Por ello, prefirió actuar de manera preventiva, incluso a costa de limitar el acceso de empresas y usuarios a modelos avanzados.
Un precedente en la relación entre IA y seguridad nacional
El caso Mythos marca un precedente en la forma en que los gobiernos evalúan la inteligencia artificial. No se trata solo de su capacidad para generar texto o imágenes, sino de su potencial para interactuar con sistemas críticos. La decisión de Trump refleja un enfoque de “seguridad primero”, que probablemente influirá en futuras regulaciones y en la manera en que las compañías de IA diseñan sus modelos.
En definitiva, el bloqueo de Mythos y Fable 5 no fue un gesto aislado, sino una respuesta a pruebas que mostraron vulnerabilidades en sistemas clasificados de la NSA. Aunque el contexto fue un ejercicio controlado, el riesgo percibido fue suficiente para que la administración estadounidense actuara con contundencia. Anthropic, por su parte, deberá demostrar que puede equilibrar innovación y seguridad antes de volver a poner en marcha sus modelos más avanzados.
