InicioSeccionesEconomíaTransición cambiaria no debe verse como una devaluación

Transición cambiaria no debe verse como una devaluación

Orientar el tipo de cambio hacia un rumbo transparente y coordinado es un paso importante para ordenar la economía y recuperar señales de confianza en la política económica. No debe entenderse este proceso como una devaluación, sino como una transición técnica, gradual y controlada hacia un régimen más flexible y sostenible, afirmó el analista económico, Oswaldo Irusta Díaz.
El criterio surge después de que el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas emitiera la Resolución Ministerial Nº 245/2026, que establece directrices técnicas para ordenar el mercado cambiario mayorista y abre el camino para que el Banco Central de Bolivia (BCB) encamine una nueva etapa en la política cambiaria, luego de más de una década de tipo de cambio fijo.
Según Irusta, la disposición marca el cierre progresivo de un esquema rígido y apunta a la construcción de un mecanismo que permita reflejar con mayor transparencia las condiciones del mercado de divisas.
“Lo que plantea la Resolución Ministerial es una evolución técnica probablemente hacia un sistema de bandas, donde el dólar del mercado mayorista, la aproximación que hoy representa el dólar referencial, se convierta en el pivote del nuevo precio”, sostuvo el analista.
El especialista remarcó que la medida no debe ser interpretada como un cambio abrupto, sino como una transición ordenada, en la que el Banco Central tendrá un rol central para definir la aplicación operativa del nuevo régimen.
“Es una transición ordenada, no un salto brusco”, aseveró.
Además, explicó que el dólar referencial ya venía funcionando como una aproximación al comportamiento real del mercado mayorista, por lo que podría convertirse en una base técnica para orientar el nuevo tipo de cambio oficial.
“El Banco Central ha allanado el camino con el dólar referencial, que es una aproximación al futuro mercado mayorista y servirá como pivote para el nuevo tipo de cambio”, señaló Irusta.
Otro aspecto importante, según el analista, es la revisión del Programa Fiscal debido a que la sostenibilidad del nuevo esquema dependerá no solo de la política monetaria, sino también de la disciplina fiscal y de la capacidad de transmitir certidumbre a los agentes económicos.
“La transparencia y la disciplina fiscal son condiciones indispensables para sostener la credibilidad del nuevo régimen y evitar presiones sobre la banda”, advirtió.
Irusta anticipó que, en los próximos días, el Banco Central podría explicar oficialmente si el esquema adoptado corresponde a un sistema de bandas cambiarias. En ese marco, insistió en que Bolivia ingresa a una nueva etapa que deberá ser administrada con prudencia técnica, coordinación fiscal y señales claras al mercado.
“Lo importante es que Bolivia inicia una transición técnica, gradual y controlada, hacia un régimen más transparente y sostenible”, concluyó.
PIE DE FOTO

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- Advertisment -

MÁS POPULARES