El especialista en seguridad y defensa, Jorge Santistevan, sostuvo que el Primer Comando de la Capital (PCC) convirtió a Bolivia en un eje central de sus operaciones, desde donde articula el control de rutas, acopio y comercialización de droga hacia mercados internacionales.
Según el experto, esta organización criminal brasileña no solo funciona como una estructura del narcotráfico, sino también como una red que se fortalece en centros penitenciarios, donde recluta integrantes y expande su influencia.
Santistevan explicó que el grupo busca dominar las rutas de salida de la droga, incluyendo corredores estratégicos como la hidrovía Paraguay–Paraná y la zona de la triple frontera entre Brasil y Argentina, con destino a Europa, África y Asia.
“Hoy, el centro de operaciones es Bolivia y uno de los objetivos del PCC en Bolivia es el control de la cadena de distribución, acopio y comercialización de la droga. A través de las fronteras sale la droga y la exportan a Europa, al este de África y a Asia; es un negocio redondo”, manifestó en entrevista en Red Uno.
En su evaluación, el especialista advirtió que el PCC habría desarrollado mecanismos de penetración en instituciones y espacios de decisión, lo que le permitiría ampliar su capacidad de operación dentro del país.
También señaló que la respuesta estatal no debería limitarse a los puntos de producción o transporte, sino abarcar las estructuras de planificación urbana donde, según dijo, se coordinan las actividades delictivas.
Finalmente, Santistevan remarcó que el fenómeno del narcotráfico no solo involucra a ejecutores directos, sino también a niveles de organización que dirigen y sostienen estas redes criminales. (Santa Cruz agencias)
