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Los secretos del poder

Gonzalo Peñaranda Taida

Platón señalaba que de la política participan todos, pero que el poder es exclusivo de unos pocos y que solo éstos conocen las verdades políticas.
Luego Platón desarrolla su ‘teoría de la caverna’, señalando que dentro de esta cueva está encerrada la mayor parte de los hombres, todos encadenados y a lo máximo que pueden llegar es a ver simples apariencias de la realidad verdadera, que es vista solo por los que están fuera de la caverna con el poder en sus manos. Verdad que la ocultan y en función del poder, a este secreto se denomina “arcana imperii”.
Sin embargo, en algún momento un hombre común puede liberarse de las cadenas y salir de la caverna y descubrir la existencia de la mentira, porque a él le llegaron en el socavón solamente los reflejos de la realidad, por lo que le nace el impulso de reunirse con los demás y contarles sobre las mentiras que ha descubierto. Pero en este caso su vida corre peligro, porque los demás hombres no le creerán, ya que toda su vida vivieron con la mentira de los simples reflejos. Le creerán loco, conspirador que atenta contra las costumbres sociales.
Para Platón el hombre que se libera de esas cadenas es el que puede superar los prejuicios y la ignorancia, dejando de ser la verdad exclusiva de los hombres del poder. Estas distorsiones de la verdad fueron denominadas por Aristóteles ‘sophismata’, que son los artificios introducidos en las Constituciones, engañando al pueblo, utilizando la simulación y la mentira. Son “secretos necesarios” –dice Aristóteles– que posibilitan el ejercicio del poder. Son ofertas falsas de derechos.
A estos secretos y engaños de la política, el historiador romano Tácito los llamó ‘arcana imperii’ (secretos del poder), que consiste en la información exclusiva y privilegiada que da poder a quien la detenta y la fuerza suficiente para dominar o gobernar gracias al conocimiento de ese arcana o secreto, que es el auténtico poder que se oculta. Es una “mentira útil” –dice–, cuyos verdaderos intereses y motivaciones ocultan los que tienen el poder.
Si reunimos los conceptos de Platón, Aristóteles y Tácito, concluiremos que, a pesar del tiempo transcurrido, son construcciones exactas vigentes dentro de la práctica política diaria en cualquier parte donde exista el Estado. De ahí que los gobernados solo conocen medias verdades, nunca la realidad verdadera.

El autor es jurista.

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