SIRINGOMIELIA

Lic. Jaime Julio Ticona Pardo – Fisioterapeuta Kinesiólogo – UMSA   Ref. 72556224

¿QUÉ ES LA SIRINGOMIELIA?

La siringomielia es una condición neurológica que, por su rareza y su forma de presentarse, suele desconcertar tanto a quienes la padecen como a los profesionales de la salud.

 

En el campo de la fisioterapia neurológica, (Neurokinesioterapia), se ve a esta patología como un gran desafío por tener que: “proteger una médula espinal bajo presión” mientras se debe optimizar las funciones musculares y sensoriales del paciente.

La siringomielia es una afeccion neurológica que se caracteriza por la formación de un quiste lleno de líquido en la médula espinal. Este quiste se llama “syrinx” o “siringe”.

Con el tiempo, este quiste puede agrandarse y dañar la médula espinal y causar dolor, debilidad y rigidez, entre otros síntomas.

Aunque existen diferentes causas posibles para la siringomielia, un gran porcentaje de los casos está relacionado con una afección en la que el tejido cerebral que invade el canal espinal, también conocida como la enfermedad o malformación de Chiari.

Entre las demás causas de siringomielia, se encuentran los tumores de la médula espinal, las lesiones de la médula espinal y los daños provocados por inflamación alrededor de la médula espinal.

Síntomas

  • Dolor y debilidad en el cuello, la espalda, los hombros, los brazos o las piernas.
  • Atrofia muscular.
  • Dolores de cabeza.
  • Perdida de la sensibilidad, Incapacidad para sentir frío o calor.
  • Perdida de reflejos.
  • Rigidez en cuello, hombro, brazos y piernas.
  • Deformidad de la curvatura vertebral (escoliosis).

Causas

  • Puede estar presente en el nacimiento o desarrollarse más tarde debido a un traumatismo o a un tumor

 

Hay varias afecciones y enfermedades graves que pueden producir siringomielia, entre ellas:

 

  • Malformación de Chiari, una afección en la que el tejido cerebral se proyecta dentro del canal medular
  • Meningitis, una inflamación de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal
  • Tumor de la médula espinal, que puede interferir en la circulación normal del líquido cefalorraquídeo
  • Afecciones presentes al momento del nacimiento, como médula espinal anclada, que se produce cuando el tejido unido a la médula espinal limita su movimiento
  • Lesión de la médula espinal, que puede causar síntomas meses o años después

Tratamiento:

  • Fisioterapia, puede ayudar a mejorar la función muscular en personas con siringomielia
  • En estadios poco avanzados se puede controlar mediante seguimiento.
  • El tratamiento recomendado en la mayoría de los casos es la cirugía.

 

Objetivos de la fisioterapia en la siringomielia:

  • Mejorar la función muscular
  • Reducir el dolor, la fatiga y la rigidez muscular
  • Mejorar la independencia, (AVDs).
  • Mejorar la coordinación y el equilibrio
  • Mejorar la movilidad
  • Disminuir el riesgo de caídas y otras lesiones

 

El Rol Crítico de la Fisioterapia Neurológica

 

Si bien el tratamiento definitivo para detener la progresión de la siringe suele ser quirúrgico (como la descompresión de la fosa posterior en el caso de Chiari), la fisioterapia es el pilar fundamental para la conservación funcional, el manejo del dolor y la reintegración del paciente a su vida diaria.

 

El abordaje debe basarse en un principio de «no agresión»: la médula está comprometida, por lo que las maniobras bruscas están completamente contraindicadas.

 

Nuestro trabajo se divide en varios objetivos clave:

 

  1. Control del Dolor y la Hipersensibilidad

El dolor en la siringomielia puede ser de origen mecánico (por contracturas protectoras en cuello y espalda) o neuropático (quemazón o descargas eléctricas causadas por la lesión medular).

  • Terapia manual suave: Movilizaciones pasivas y técnicas miofasciales muy sutiles para reducir la tensión en la musculatura cervical y escapular.
  • Agentes físicos con precaución: El uso de electroterapia (como el TENS) es excelente para el dolor neuropático, pero debido a la alteración de la sensibilidad térmica, el uso de calor o frío directo (termoterapia) está contraindicado o bajo estricta vigilancia para evitar quemaduras.

 

  1. Cinesiterapia y Reeducación Motora

La debilidad progresiva y la atrofia (especialmente en la musculatura intrínseca de las manos) requieren una intervención precoz.

  • Fortalecimiento analítico y funcional: Ejercicios isométricos y dinámicos suaves sin cargas axiales excesivas (evitar levantar grandes pesos sobre la cabeza que aumenten la presión intracanal).
  • Terapia ocupacional integrada: Ejercicios de pinza fina, prensión y coordinación manual para retrasar la atrofia y mantener la funcionalidad en las Actividades de la Vida Diaria (AVD).

 

  1. Reeducación Postural y Estabilidad Core

Muchos pacientes desarrollan escoliosis neurogénica debido al desequilibrio muscular que provoca la siringe en el tronco.

  • Ejercicios de estabilización lumbopélvica y fortalecimiento de los músculos erectores de la columna.
  • Flexibilización costal y educación postural para evitar vicios posicionales que aumenten el dolor de espalda.

 

  1. Propiocepción, Equilibrio y Marcha

Si la siringe afecta a los cordones posteriores o las vías motoras largas que van hacia las piernas, aparecen problemas de equilibrio y espasticidad.

  • Entrenamiento del equilibrio: Uso de superficies estables e inestables progresivamente, reeducando las estrategias de tobillo y cadera.
  • Facilitación neuromuscular: Técnicas para modular el tono muscular (manejo de la espasticidad) y mejorar el patrón de marcha, utilizando ayudas técnicas (bastones, órtesis) si es necesario para garantizar la seguridad frente a caídas.

 

  1. Fisioterapia Respiratoria

En casos donde la siringe se extiende hacia la región cervical alta o el bulbo raquídeo (siringobulbia), pueden verse comprometidos los músculos respiratorios y la deglución.

  • Ejercicios de expansión costal, reeducación diafragmática y técnicas de higiene bronquial (manejo de secreciones) para prevenir complicaciones restrictivas.

 

Respeto Medular

La siringomielia requiere que el fisioterapeuta actúe como un sintonizador fino. No se trata de «entrenar al fallo» ni de forzar amplitudes articulares mediante tracciones agresivas. El éxito terapéutico radica en mantener al paciente en su máximo umbral de movimiento funcional, minimizando las compensaciones patológicas y enseñándole a proteger su cuerpo.

La educación al paciente y a los cuidadores —especialmente en la revisión diaria de la piel en zonas sin sensibilidad para evitar úlceras o lesiones inadvertidas— es tan importante como el ejercicio terapéutico mismo.

Con un abordaje mutidisciplinario, empático y bien dirigido, es posible ralentizar el impacto de la enfermedad y devolverle al paciente la calidad de vida que merece.

 

“EL MOVIENTO ES PARTE ESENCIAL PARA MANTENER UNA VIDA ACTIVA”

Lic. Jaime Julio Ticona Pardo – Fisioterapeuta Kinesiólogo – UMSA   Ref. 72556224

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