Cuestionando que sectores actualmente movilizados refuercen y anuncien la radicalización de sus medidas de presión, el senador por el departamento de Santa Cruz, Branko Marinkovic, sostuvo que, el financiamiento y las denuncias de permisos especiales de circulación por puntos de bloqueo, demuestran que este acto ilícito se ha convertido en un negocio para algunos grupos.
En declaraciones a la prensa, Marinkovic se refirió a las denuncias sobre el sistema de permisos de circulación por puntos de bloqueo al que recurren algunos grupos de bloqueadores para abastecer y financiar sus actos de protesta, situación que también da paso a que actividades ilícitas mantengan sus operaciones con relativa normalidad.
“Todos sabemos que sigue saliendo el contrabando y un sinfín de cosas. Algunos bloqueos son de 400 pesos y otros son de 100, depende de la forma y cómo se lleve adelante la medida”, observó.
En criterio del senador cruceño, con este tipo de actos discrecionales que terminan afectando a los que menos tienen, se hace que la extrema medida del bloqueo de caminos sea aún más injusta y termina confirmando que, en el país, la interrupción de vías como forma de protesta se ha convertido en un negocio.
“Lo que pasa es que los bloqueadores ya están haciendo negocio porque el tema de bloquear se ha convertido en eso, pero un negocio triste, hay gente que se muere porque el enfermo no tiene para pagar y termina muriendo en una ambulancia o un minibús por falta de atención”, dijo.
Ante esta realidad, Marinkovic insistió en que los promotores de medidas de presión como los bloqueos no tienen corazón ni consideración alguna para con la población que se ve perjudicada por la interrupción forzada de sus actividades comerciales, sociales o académicas, entre otras. A esto se suma el “terrible” daño que se le hace al país en términos generales.
En su criterio, el tema del bloqueo como medida de protesta debe terminar mediante acciones firmes y el cumplimiento estricto de la norma, evitando que minorías organizadas traten de imponer criterios vulnerando los derechos la ciudadanía en general.
“Aquí no se trata solo de aprobar una Ley Antibloqueo, sino de que el Estado empiece a poner mano dura respecto a que no se puede atropellar los derechos de once millones de bolivianos, porque unos cuantos deciden tener una reivindicación, ni siquiera social sino política, respecto algún tema”, apuntó.
Al respecto, lamentando que los bloqueos de caminos hayan superado los cuarenta días sin que se observe alguna solución que permita pacificar el país, el senador por la alianza Libre, Rolando Vacaflor, reprochó que sectores se nieguen a acudir al diálogo pese a las constantes convocatorias por parte de autoridades, lo que indica que la solución al actual conflicto, pasa por asumir otro tipo de medidas.
En criterio del parlamentario, la Asamblea Legislativa cumplió con su parte del trabajo tras haber abrogado la Ley Copa y posteriormente aprobando una nueva normativa para regular los Estados de Excepción en espera de que se asuma una medida contundente para poner fin a los bloqueos de sectores que se niegan a dialogar.
“Si reciben entre 150 a 500 bolivianos por bloqueador, estamos hablando ya de 12.000 bolivianos por bloqueador en el transcurso de 40 días. No creo que estas personas estén dispuestas a dejar de percibir esos recursos”, cuestionó.
En esa línea, expresando su preocupación por el impacto de los bloqueos en la economía, el acceso a medicamentos, los servicios de salud y las fuentes de trabajo, el legislador representante del departamento de Tarija insistió en que la Policía y las Fuerzas Armadas deben garantizar el cumplimiento de la ley y la libre circulación para devolver la normalidad al país.
“Que los carguen a toditos a esos bloqueadores, los suban a los camiones y los lleven a los cuarteles a trabajar, eso se debería hacer (…) ahí vamos a ver si quiere seguir bloqueando después de dos o tres meses bajo el sol trabajando como corresponde”, señaló Vacaflor, asegurando que esta medida no tendría por qué aumentar un conflicto en el que se requiere que autoridades pongan orden tras más de cuarenta días de incertidumbre y sin diálogo.
Esta semana, el gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, informó que, según reportes de la Cámara Nacional de Industrias, la afectación por los bloqueos de caminos bordea los 2.500 millones de dólares, situación a la que calificó como “inaudita” por deteriorar la imagen internacional de Bolivia como destino para inversiones y negocios.
Debe ponerse fin a esta práctica
Afirman que el bloqueo se ha convertido en un negocio
> Observan que los bloqueos se han convertido en una forma de “negocio triste” porque hay gente que se muere por no tener para pagar y termina muriendo en una ambulancia por falta de atención. > Piden que el tema del bloqueo, como medida de protesta, termine mediante acciones firmes y en cumplimiento estricto de la norma, evitando que minorías organizadas impongan criterios vulnerando derechos. > Pagos diarios a bloqueadores hacen que los sectores movilizados se resistan a levantar sus medidas de presión para no dejar de percibir dichos recursos.
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