El exsenador, Henry Montero, pidió al presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira, aplicar la Constitución Política del Estado y asumir acciones inmediatas frente a los bloqueos de carreteras, al advertir que la crisis afecta al sistema de salud, el abastecimiento de medicamentos, alimentos y oxígeno.
Mediante una carta abierta dirigida al mandatario, Montero expresó su “profunda consternación” por la situación que atraviesa el país y afirmó que la ciudadanía se encuentra “rehén” de una medida de presión que, según sostuvo, ya cumplió 30 días.
El exlegislador cuestionó que los sectores movilizados mantengan cerradas las rutas sin plantear, a su criterio, una demanda concreta de diálogo. Señaló que el objetivo de los bloqueos no sería discutir un pliego petitorio, sino forzar la renuncia del presidente y acortar su mandato constitucional.
Montero también advirtió que la crisis no solo genera pérdidas económicas, sino que expone a la población a una situación crítica por la falta de insumos médicos. En ese marco, afirmó que el país enfrenta una “condena a muerte invisible” por los efectos indirectos del cerco carretero sobre hospitales y familias.
“La ciudadanía en general ya no puede tolerar esta condena a muerte invisible”, señaló en la carta, al referirse a la escasez de oxígeno, medicamentos de primera necesidad y alimentos provocada por los bloqueos.
El exsenador sostuvo que la prudencia política del Gobierno fue interpretada por los sectores radicales como una señal de debilidad. Por ello, pidió al Ejecutivo restablecer el orden público, garantizar la libre circulación y proteger los derechos fundamentales de la mayoría de la población.
Asimismo, cuestionó que los movilizados condicionen cualquier acercamiento con el Gobierno a la suspensión de órdenes de aprehensión contra sus dirigentes. Según Montero, aceptar esa exigencia implicaría validar una forma de presión política y afectar la independencia de poderes.
En la parte final de la carta, el exlegislador pidió acciones “concretas e inmediatas” para restablecer la asistencia médica y el tránsito en las rutas del país. También sostuvo que, si el Estado no actúa, el Gobierno podría quedar como corresponsable de las consecuencias humanas derivadas de la falta de atención en los hospitales.
