Los líderes europeos condenaron la creciente incursión de Israel en el Líbano, después de que su Ejército capturara el castillo medieval de Beaufort y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, prometiera adentrarse aún más en el país.
El presidente francés, Emmanuel Macron, pidió el cese de los combates, afirmando que «nada justifica la grave escalada que se está produciendo en el sur del Líbano». El ministro de Asuntos Exteriores del país, Jean-Noël Barrot, solicitó una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU para hoy lunes.
Los ministros de Asuntos Exteriores del Reino Unido y Alemania se unieron a Francia para condenar la nueva operación. La ministra británica, Yvette Cooper, pidió que se respetara el alto el fuego vigente desde abril entre Israel y Hezbolá, grupo respaldado por Irán. La tregua, mediada por Estados Unidos para detener los combates entre ambas partes, rara vez se respetó.
Israel afirma que su objetivo es Hezbolá, grupo con una fuerte presencia política en el sur del Líbano que lanzó miles de misiles y drones contra el norte de Israel. La campaña israelí obligó a más de un millón de personas a abandonar sus hogares, y 3300 personas, entre ellas decenas de niños, murieron.
El conflicto actual comenzó en marzo, después de que Hezbolá lanzara cohetes contra Israel en represalia por el asesinato del líder supremo de Irán a manos de Estados Unidos e Israel. El primer ministro libanés, Nawaf Salam, acusó el sábado a Israel de “implementar una política de destrucción total de ciudades y pueblos”.
Netanyahu calificó la captura del castillo de Beaufort ayer como un “giro drástico” en la campaña contra Hezbolá. Las fuerzas israelíes utilizaron el castillo de Beaufort, también conocido como Qalaat al-Shaqif, como base durante su anterior ocupación del sur del Líbano, que duró dos décadas y finalizó en el año 2000.
El castillo ofrece vistas panorámicas del Líbano y del norte de Israel. Fue construido como fortaleza de los cruzados alrededor del siglo XII y posteriormente ocupado por el ejército de Saladino en Jerusalén, los otomanos, los franceses y la Organización para la Liberación de Palestina.
En una declaración en vídeo difundida tras la toma de Beaufort por parte del ejército, Netanyahu sostuvo: “Hemos regresado unidos, decididos y más fuertes que nunca”.
“Mi directiva ahora es afianzar y expandir nuestra presencia en los lugares que estaban bajo el control de Hezbolá”, indicó.
Netanyahu destacó la importancia histórica del castillo, que los militares tomaron por primera vez en 1982, calificándolo de “símbolo de una batalla heroica para nuestros combatientes”.
Sin embargo, algunos expertos cuestionaron la importancia estratégica de la captura y afirmaron que no fue más que un golpe de relaciones públicas.
La presencia militar en la zona no resolverá el problema con Hezbolá, declaró a la Associated Press Orna Mizrahi, exsubdirectora del Consejo de Seguridad Nacional de Israel. «Les estamos causando daños con nuestras operaciones, pero paralelamente debemos buscar una solución política y diplomática», aseveró.
Las conversaciones entre altos funcionarios de Israel y Líbano comenzaron en abril en Washington, las primeras en más de tres décadas entre ambos países, que no mantienen relaciones diplomáticas formales. Está previsto que dichas conversaciones continúen esta semana, pero Hezbolá no participa y declaró que no aceptará ningún resultado.
El reciente avance de Israel y la continua violencia en el Líbano también representan un desafío para los esfuerzos por lograr un acuerdo de paz duradero entre Estados Unidos e Irán. Teherán insistió en que cualquier acuerdo para extender el alto el fuego actual con Washington y restablecer el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz debe incluir también el cese de los combates en el Líbano.
Algunos observadores sugieren que los funcionarios y comandantes militares israelíes quieren infligir el mayor daño posible a Hezbolá antes de que un posible acuerdo imponga nuevos límites o detenga la ofensiva actual. (The Guardian)
Líderes europeos condenan la incursión de Israel en Líbano
> Francia solicitó una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU, después de que el Ejército israelí capturara el castillo medieval de Beaufort.
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