Uganda ordenó el cierre inmediato de su frontera con la República Democrática del Congo (RDC) ante el drástico aumento de contagios de la cepa Bundibugyo, una variante del ébola extremadamente rara que no cuenta con vacunas ni tratamientos aprobados.
Mientras la RDC ya bordea los 1.000 casos sospechosos y más de 220 muertes en su región oriental, Uganda mantiene una alerta máxima concentrando campañas de vigilancia en la capital, Kampala, y en sus distritos limítrofes más vulnerables.
La secretaria permanente del Ministerio de Salud ugandés, Diana Atwine, detalló que solo se permitirá el acceso a personal humanitario, equipos sanitarios autorizados y transporte esencial de carga, bajo un estricto protocolo de control y un autoaislamiento obligatorio de 21 días.
La medida, adoptada luego de reportarse la exposición de trabajadores de salud locales a pacientes contagiados antes de declararse el brote a mediados de mayo, desafía las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que desaconseja los cierres fronterizos por el riesgo de desviar el tránsito hacia pasos clandestinos e incontrolables. (Xinhua News Agency)
