Un operativo coordinado entre la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) y la Policía Federal de Brasil permitió la captura del ciudadano brasileño Gerson Palermo, en el municipio de Cotoca, Santa Cruz. El sujeto es considerado uno de los principales operadores del narcotráfico vinculados al Primer Comando da Capital (PCC) y figura entre los fugitivos más buscados por la Justicia de Brasil.
La aprehensión fue ejecutada por efectivos del Grupo de Inteligencia y Operaciones Especiales (GIOE Oriente-GER), luego de un trabajo de intercambio de información entre equipos de inteligencia de Bolivia y Brasil. Las autoridades identificaron al sujeto cuando permanecía en territorio cruceño, donde presuntamente buscaba mantenerse oculto tras varios años prófugo.
De acuerdo con los antecedentes judiciales en Brasil, Palermo acumulaba condenas que suman cerca de 126 años de prisión por delitos relacionados con narcotráfico, asociación criminal y secuestro. Además, era investigado por presuntamente coordinar rutas internacionales de envío de cocaína entre Bolivia y Brasil.
Las investigaciones de la Justicia Federal de Mato Grosso do Sul lo vinculan con una estructura criminal dedicada al tráfico transnacional de droga, que operaba mediante el uso de aeronaves, camiones, vehículos y otros medios logísticos para trasladar cargamentos ilícitos. Uno de los casos atribuidos a esta organización está relacionado con el transporte de más de 810 kilogramos de cocaína.
Por narcotráfico y conspiración para el tráfico de drogas, el brasileño recibió una pena de 59 años. Además, por su participación en el secuestro de una aeronave Boeing 727 en el año 2000, cuando obligó al avión a aterrizar en Paraná para robar 5,5 millones de reales del Banco do Brasil, fue condenado a 66 años y 9 meses.
Según los antecedentes difundidos por autoridades brasileñas, el acusado se encontraba prófugo desde 2020, luego de abandonar el sistema de control judicial tras recibir detención domiciliaria en una cárcel federal de máxima seguridad en Campo Grande. Horas después de abandonar el recinto penitenciario, rompió el dispositivo electrónico con el que era monitoreado y desapareció.
Tras el operativo realizado ayer, Palermo fue puesto en manos de Interpol y se activaron los procedimientos para su entrega a las autoridades brasileñas, donde deberá responder ante la Justicia por los procesos pendientes en su contra.
El viceministro de Defensa Social y Sustancias Contraladas, Ernesto Justiniano, destacó que la captura fue resultado de la cooperación bilateral y del trabajo conjunto de inteligencia entre ambos países, en un contexto en el que las organizaciones criminales amplían sus operaciones más allá de las fronteras nacionales.
