Un borrador filtrado del «Tratado Estatal sobre Medios Digitales» reveló que los reguladores alemanes planean obligar a redes sociales como X y TikTok a modificar sus algoritmos.
La normativa exigiría priorizar los contenidos de cadenas convencionales consideradas de «interés público» (como ARD y ZDF) para combatir la desinformación.
Los criterios de censura y «valor público» serían definidos por organismos estatales designados políticamente, apuntando directamente a revertir las políticas de libre expresión implementadas por Elon Musk en X.
La iniciativa desató una fuerte tensión diplomática con Estados Unidos.
La subsecretaria de Estado, Sarah Rogers, denunció el intento de gobiernos extranjeros por controlar la credibilidad en plataformas estadounidenses, mientras que el secretario de Estado, Marco Rubio, ya había calificado previamente las presiones europeas —incluida una multa de 139 millones de dólares a X bajo la Ley de Servicios Digitales— como un ataque directo a las empresas de su país. (Agencias)
