Carolina Berdeja, Canal Youtube Economía y Empresa EDI TV BOLIVIA
Para construir en Bolivia ya no es necesario quedarse en las ciudades del occidente, esa es una de las conclusiones más contundentes que deja la conversación con Billy Mancilla, arquitecto de origen cochabambino radicado por años en La Paz, y Macario González, abogado reconvertido en constructor, quienes compartieron con el programa ECONOMÍA Y EMPRESA del Canal Youtube EDI TV BOLIVIA su experiencia tras migrar a Santa Cruz de la Sierra en busca de mejores condiciones para desarrollar sus proyectos.
Ambos coinciden en que La Paz, si bien fue durante años una ciudad de oportunidades, ha llegado a un punto de saturación que dificulta el desarrollo inmobiliario, pues la topografía limitada, el alto costo del suelo, la congestión vial y una infraestructura de servicios que no acompañó al crecimiento urbano se convirtieron, con el tiempo, en obstáculos insalvables para quienes trabajan en construcción. Mancilla lo resume con claridad: cuando el terreno cuesta demasiado, la construcción se vuelve inviable.
Santa Cruz, en cambio, ofrece un panorama radicalmente distinto por la disponibilidad de terreno, tanto para el desarrollo vertical como horizontal, la mayor inversión privada, la cercanía con los principales proveedores de materiales de construcción y una mano de obra más abundante y económica hacen de esta ciudad un ecosistema ideal para el rubro.
Gonsalez, que acumula más de cinco años en Santa Cruz tras haber levantado once edificios en La Paz, describe el contraste con un ejemplo elocuente: mientras que en la capital paceña el terreno más grande con el que trabajó fue de 1.300 metros cuadrados, en Santa Cruz está desarrollando proyectos en urbanizaciones de hasta 63.000 metros.
Desde el punto de vista técnico, la construcción en Santa Cruz presenta desafíos propios que exigen adaptación. Los suelos arenosos y arcillosos de la región demandan un tratamiento especial de cimentación, los materiales de revoque son distintos a los usados en el altiplano, y la humedad obliga a trabajar con impermeabilizantes en techos y terrazas. Sin embargo, Mancilla ve en esa exigencia una oportunidad de crecimiento profesional: «este cambio conduce a que constantemente nos renovemos, aprendamos nuevas tecnologías y tengamos nuevas tendencias».
En materia de costos, Santa Cruz también lleva ventaja al concentrar la mayor cantidad y variedad de materiales de construcción del país, incluyendo cerámica, revestimientos y sanitarios tanto nacionales como importados, los precios son más competitivos que en La Paz, donde muchos insumos debían pedirse expresamente desde el oriente.
Gonsalez añade otro factor diferenciador: la posibilidad de acceder a terrenos en urbanizaciones con financiamiento a largo plazo, sin intereses y con cuotas similares a las de un alquiler, una modalidad que simplemente no existe en el mercado paceño.
Un tema que también emergió en la conversación fue el de la burocracia municipal, al respecto, Mansilla recordó que en La Paz la aprobación de planos para una edificación en Miraflores le llevó dos años sin resultado, mientras que en municipios como Palca o Mecapaca los trámites se resolvían en plazos razonables. En Santa Cruz, la visión de largo plazo que caracterizó a gestiones municipales anteriores permitió que la construcción se desarrollara con menos trabas administrativas, generando un entorno más funcional y operativo para los profesionales del rubro.
González, quien llegó al mundo de la construcción desde la abogacía con más de 30 años de trayectoria, subraya que este sector es uno de los que más empleo genera en el país: aproximadamente un 3,5% de la población trabaja en él de forma directa y otro porcentaje similar de manera indirecta. Para él, el dinamismo constructivo de una ciudad es un termómetro del estado de su economía y del nivel de desarrollo de un país.
Tanto Mancilla como González coinciden en que Santa Cruz recibe con los brazos abiertos a quienes llegan con voluntad de trabajar e invertir, un espíritu de colaboración entre colegas que, según afirman, no siempre encontraron en otras ciudades del país. Su mensaje para quienes aún dudan es directo: quien quiera crecer en el rubro de la construcción tiene en Santa Cruz más oportunidades que en cualquier otro lugar de Bolivia.
