Por convocatoria del presidente Rodrigo Paz Pereira, en la ciudad de Cochabamba se efectuó una importante reunión el fin de la semana pasado, la misma que atrajo la atención de la mayoría de la población, que espera alentadoras noticias económicas y políticas, en momentos en que el país atraviesa una crisis política de consideración. El acto fue denominado Encuentro Nacional.
En medio de representantes de partidos políticos y autoridades de municipios y departamentos, el primer mandatario hizo un amplio discurso informativo de su labor durante los seis meses de gestión a su cargo. En primer lugar, se refirió a asuntos que heredó de gobiernos anteriores y, enseguida, habló sobre la formación de una comisión para llevar adelante una reforma parcial de la Constitución Política, así como la promulgación de diez leyes para cambiar el modelo aplicado por gobiernos anteriores. Las normas a ser implantadas en próximos meses, se refieren a temas como la reducción del Estado y la burocracia, así como planes para el campo de hidrocarburos, minería y en materia de inversiones.
El extenso discurso del presidente Paz se caracterizó por su sentido idealista y su proyección positivista, ya conocidos. Reflejó, en esa forma el ánimo optimista de su carácter político y las proyecciones que abriga para el futuro del país. Sin embargo, la realización de los diez proyectos de ley anunciados demandará, al parecer, algún tiempo y solucionar varias dificultades.
En ese sentido, es innegable que el primer escollo para la realización de todo lo proyectado, es la Constitución Política, pues los proyectos de ley chocan contra disposiciones que tienen vigencia legal. Es más, para reformarla, si no se puede llamar a una Asamblea Constituyente se tendrá que recurrir a alguna maniobra constitucional, pero podría elevar el muro que impide apoyar las diez normas anunciadas.
En segundo lugar, para que dichos proyectos entren en práctica, se deberá esperar mucho tiempo, de tal forma que puedan ser sometidos a la prueba de la práctica, para saber si son correctos o no. Naturalmente, ese proceso durará meses o años, a no ser que se adopte el procedimiento que se utilizó para sancionar y promulgar la ley 1720, sobre el cambio de nombre a la propiedad de los campesinos, de pequeña a mediana, la cual, por lo demás, está en camino de su abrogación, por su deficiente redacción. Norma que, más bien, debió haber sido vetada por el presidente Paz, hasta que sea corregida.
De todas maneras, el resultado general del Encuentro Nacional de Cochabamba ha hecho resucitar las esperanzas puestas en que mejore el actual estado de cosas en nuestro país e iniciar el proceso de recuperación ante el desastre en todo nivel que dejaron los gobiernos masistas de los pasados veinte años. Nos referimos a un “socialismo” impuesto por presiones extranjeras. Hoy sus asesores se lavan las manos y niegan cualquier responsabilidad, por lo que corresponde una profunda investigación.
