Un atentado con coche bomba contra un puesto policial en el noroeste de Pakistán, cerca de la frontera con Afganistán, seguido por un enfrentamiento con los sobrevivientes de la explosión y una emboscada contra los agentes que acudieron a prestar apoyo a sus colegas, terminó con al menos 14 muertos, informaron las autoridades paquistaníes ayer.
El ataque, que tuvo lugar la noche del sábado en Bannu, un distrito de la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, dejó la construcción reducida a escombros. En el lugar quedaban restos de vehículos incendiados y cuerpos carbonizados, según imágenes difundidas por medios locales. Las fuerzas de seguridad ya lanzaron una operación para dar con los responsables.
El portavoz policial Sajjad Khan sostuvo, por medio de un comunicado, que fueron encontrados 14 cuerpos, mientras que tres policías que seguían con vida debieron ser trasladados a un hospital. Un agente que pidió no ser identificado reveló que los atacantes estrellaron el puesto policial con un coche bomba, tras lo cual ingresaron al recinto disparando en todas direcciones.
GRUPO TALIBÁN
Tras el enfrentamiento que se produjo después de la explosión, el edificio terminó de derrumbarse, lo que causó también la muerte de algunos policías. “Otros agentes fueron enviados para ayudar, pero los terroristas los emboscaron y causaron algunas bajas”, agregaron fuentes policiales, que señalaron que también fueron usados drones en el ataque. (Dw)
