La tecnología odontológica, como la tomografía tridimensional, se constituye en una herramienta indispensable para un diagnóstico preciso. Esta innovación facilita el tratamiento de piezas dentales que presentan molestias y permite verificar el estado general de la dentadura.
Al respecto, conversamos con el odontólogo Rufo Chavez, quien tiene más de 20 años de experiencia en la prevención, diagnóstico y tratamiento de diversas enfermedades dentales, además de tener una especialización en Cuba, entre otros países, y estar en constante actualización con las nuevas técnicas destinadas a la salud bucal.
“La tomografía computarizada (TC) dental se usa con el fin de obtener imágenes tridimensionales de los dientes, tejidos blandos, huesos y nervios de la boca. Esto contribuye a un diagnóstico preciso que permite planificar el tratamiento adecuado”, sostiene el odontólogo.
El especialista destaca que los beneficios de contar con esa herramienta médica favorecen a la detección, no solo de las caries, sino de piezas dentales con problemas infecciosos que no generan molestias, además de dientes retenidos, muelas del juicio, quistes, entre otros.
APLICACIÓN
El dentista afirma que su aplicación es muy sencilla, no demora más de 10 minutos, y permite acceder a una información valiosa sobre todas las piezas dentales para plantear el mejor tratamiento para cada dolencia.
“Se le pide al paciente que se mantenga quieto cuando coloca su cabeza en el equipo y el detector gira alrededor de él a 360 grados o menos. Para obtener un volumen completo, esto puede durar entre 10 a 20 minutos, dependiendo del caso”, puntualiza el especialista.
Se recomienda no llevar puesto ningún objeto metálico, ni horquillas, joyas, lentes o dentadura postiza, para evitar que puedan alterar las imágenes de la tomografía de los pacientes que se exponen a dosis mínima de radiación, y no se aconseja su uso en caso de mujeres embarazadas.
Finalmente, el odontólogo recomienda realizar este estudio de manera preventiva al menos una vez al año, o según el criterio de cada caso. Su objetivo es detectar problemas que podrían derivar en la pérdida de piezas dentales o cirugías evitables, permitiendo incluso la detección temprana de quistes o tumores benignos.
