InicioSeccionesEditorialNueva crisis: sobre mojado, llovido

Nueva crisis: sobre mojado, llovido

Es por demás sabido que los gobiernos del MAS dejaron al país en una situación catastrófica, la cual fue heredada por los nuevos gobernantes que están empeñados en enfrentar numerosos problemas. En realidad, lo que se destruyó en dos décadas, solamente puede ser arreglado en muchos años y con grandes sacrificios de gobernantes y gobernados.

Los problemas son agudos, por cualquier lado que se los vea y tienden a empeorar, pese a las esperanzas que surgieron cuando se produjo un cambio de gobierno. La lucha será larga, pero el objetivo es vencer. Pero para obtener la victoria es necesario conocer todo lo mal hecho en el pasado inmediato. Para ganar esta batalla de Armagedón, en primer lugar, hay que conocer el tamaño del enemigo y, enseguida, aniquilarlo. De esa forma se puede tener perspectiva de lo que se debe vencer y los medios para hacerlo.

Las dificultades son muchas y algunas se las puede enumerar. Se tiene, por ejemplo, la alarmante reducción de las reservas internacionales netas (RIN), en 800 millones de dólares, problemas con la provisión de energía y el tipo de cambio que fluctúa; escasez de combustibles, caída del producto interno bruto (PIB) y dificultad para salir de la recesión actual; no se tiene ingresos de dólares por la caída de las exportaciones; hay enorme fuga de divisas sin posible retorno; sube el precio del petróleo en mercados externos, etc.

Además, baja la producción de soya y otros alimentos, empresas estatales están en quiebra, se observa tardanza en la concesión de créditos de la banca internacional. A todo ello se suman marchas de protesta y paros de trabajadores; reacción del movimiento campesino por una ley mal redactada, alza de precios de productos importados. En síntesis, la recesión económica continuará, por más consumo y menos producción; contrabando; corrupción y otros males. Por si fuera poco, en medio de la crisis, Bolivia pierde un juicio de arbitraje ante un tribunal internacional, por lo que debe pagar 105 millones de dólares debido a la “nacionalización” de la AFP Previsión. Otras pérdidas de juicios le costarán al país otros millones de dólares. Al respecto no se puede olvidar que los gobiernos masistas se dedicaron a la creación de empresas estatales para aparentar que comenzaba la era de la “industrialización”, que en los hechos fracasó rotundamente.

A ese panorama de tempestad se suma una gigantesca burocracia insensible y satisfecha heredada, que ahora echa arena a los engranajes del aparato económico del Estado Plurinacional. En fin, se podría añadir a esta lista de calamidades otros asuntos candentes que tiene en sus manos el equipo actual del Palacio Quemado, que también enfrenta la oposición de adeptos al masismo, alejado del gobierno por el voto popular. Por las amenazas de convulsión social al parecer esos grupos buscan retornar al poder como sea, para volver a gozar de prebendas y otros beneficios otorgados por el pasado régimen populista.

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- Advertisment -

MÁS POPULARES