Debido a la escasez de carburantes y los daños ocasionados por combustible en mal estado, en la actualidad solo operan 10 buses municipales en la urbe alteña. La reducción de la flota responde a fallas mecánicas registradas en periodos anteriores, con seis unidades que aún permanecen en proceso de reparación.
El secretario Municipal de Desarrollo Económico, Joel Mendoza, explicó que de un total de 20 buses que estuvieron en funcionamiento durante la gestión, 18 llegaron a operar en calles y dos se destinaron a emergencias; sin embargo, la falta de diésel y el suministro de carburante en malas condiciones afectaron motores, obligando a disminuir la frecuencia del servicio.
“Hemos entrado a la gestión de Rodrigo Paz (presidente), donde nuevamente hemos salido a las calles a hacer fila por el combustible (…) y bajó totalmente la frecuencia, ya no al 50 por ciento, sino a un 80 por ciento en operación. Nos han dado combustible en mal estado, que ha arruinado la maquinaria”, indicó la autoridad municipal.
Sostuvo que, por la mala calidad del carburante, seis buses municipales quedaron fuera de servicio por daños en motores a causa de combustible en mal estado, afectando también a la maquinaria pesada del municipio. Y actualmente, las unidades están en proceso de reparación.
“Están evidentemente con los mecánicos del servicio municipal de lo que es el municipio para (verificar) lo que es el tema de la reposición, la reparación de estos buses municipales”, señaló el secretario.
Recordó que, en principio, se adquirieron 60 buses desde la gestión del exalcalde Edgar Patana, pero que por diferentes causas y dejadez de autoridades anteriores a esta gestión solo se tenían 20 en funcionamiento, pero en la actualidad solo operan el 50% de estos.
