El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, informó que, tras seis operativos ejecutados en el trópico de Cochabamba, se secuestraron 1.170 kilos de droga, con una afectación económica cercana a los 2,6 millones de dólares al narcotráfico.
La autoridad destacó que el caso más relevante se dio tras el operativo “Lagarto III” en el aérea del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), donde se incautaron 540 kilos de clorhidrato de cocaína tras la identificación de pistas clandestinas. En esta intervención se interceptó una avioneta que era resguardada por al menos ocho personas armadas.
“Ocho personas estaban resguardando la avioneta en cuatro vehículos. Finalmente, se logró capturar los vehículos, la avioneta, un brasileño que ha sido aprehendido —quien era el piloto— y un colombiano que estaba en una de las motos con armas de fuego. En el momento de la captura hubo una agresión con armas de fuego, la cual fue repelida y neutralizada”, manifestó Justiniano.
Por otra parte, el director nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), William Cabrera, explicó que los operativos en Villa Tunari y Locotal permitieron incautar cocaína húmeda y 483 kilos de marihuana, además de destruir un laboratorio de cristalización de drogas en una reciente intervención.
El reporte oficial señala que Los operativos antidrogas en el trópico de Cochabamba permitieron incautar drogas, vehículos, inmuebles y precursores químicos, además de destruir un laboratorio de cristalización. En total, seis acciones dejaron una afectación estimada de 2,6 millones de dólares a las redes del narcotráfico.
Finalmente, Justiniano remarcó que los resultados obtenidos no deben entenderse únicamente como decomisos de sustancias, sino como parte de un golpe más amplio a las estructuras criminales.
Enfatizó que estas organizaciones no operan de manera aislada, sino que cuentan con rutas por tierra, aire y agua, además de logística y resguardo armado, lo que obliga a una respuesta coordinada del Estado. Bajo esa línea, sostuvo que “no hay espacio libre para el narcotráfico en Bolivia”.
