La Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia (CTEUB) activa este jueves la II Gran Marcha Nacional de Cacerolas Vacías.
La movilización, que tendrá la presencia de las 31 federaciones del país, cerrará los centros de las principales capitales y puntos estratégicos como las Direcciones Departamentales de Educación, las oficinas de la Caja Nacional de Salud y de la Gestora Pública.
La medida de presión, que incluye mítines y crucifixiones, afectará severamente el tránsito vehicular en las principales ciudades capitales y la atención en trámites educativos durante toda la jornada.
El magisterio exige al Gobierno un mayor presupuesto educativo, la creación de ítems para cubrir el déficit histórico y un incremento salarial acorde al costo actual de la canasta familiar.
Además de las demandas económicas, los maestros exigen la asignación de 120 horas para educación especial y el ascenso automático.
La dirigencia advierte que, de no ser escuchados, las medidas se radicalizarán en los próximos días con huelgas de hambre y bloqueos de carreteras.
