La Embajada de la República Popular China en Bolivia realizó un conversatorio para desgranar los resultados de las recientes «Dos Sesiones» (referidas a la Asamblea Popular Nacional y la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino), celebradas en Beijing. El evento, liderado por el embajador Wang Liang, no solo sirvió para explicar la salud política y la económica del gigante asiático, sino para trazar las directrices estratégicas de una relación bilateral que atraviesa por un buen momento.
El embajador Wang Liang inició el diálogo presentando la «Democracia Popular de Proceso Completo», destacando que las decisiones de China nacen de una consulta exhaustiva con todos los sectores sociales a través de la APN y la CCPPCh. Subrayó que el evento concluyó con la aprobación del XV Plan Quinquenal (2026-2030), un ambicioso esquema de 109 proyectos estratégicos que busca consolidar a China no solo como la «fábrica del mundo», sino como el «mercado del mundo».
Para el 2026, el embajador anunció entre las metas económicas un crecimiento del PIB de hasta el 5%, la creación de 12 millones de empleos y una reducción del 3.8% en emisiones de CO2, enviando una señal de estabilidad y un salto cualitativo hacia la alta eficiencia global.
Posteriormente, los diplomáticos de la legación china detallaron los pilares operativos que rigen la política interna y externa de China, y cómo estos impactan en su presencia en Bolivia:
Desarrollo Verde compartido: Se expuso la política de «civilización ecológica» de China, que ha logrado un 25% de cobertura forestal y el sistema de energías renovables más grande del mundo. Esta experiencia global se refleja en Bolivia mediante el auge de la electromovilidad (con un crecimiento del 806% en importaciones) y la cooperación en la cadena industrial del litio.
Apertura económica y resiliencia: Los diplomáticos explicaron que la economía china mantiene un dinamismo sostenido basado en la manufactura avanzada y la inteligencia artificial. Esta apertura institucional busca estandarizar normas internacionales, lo que ha permitido que China se consolide como el mayor socio comercial de Bolivia, con un intercambio de 4.263 millones de dólares.
Política exterior y multipolaridad: Se reafirmó la propuesta de China para una gobernanza global «igualitaria y ordenada», rechazando el hegemonismo y el concepto de un «G2». La postura oficial de China es defender el papel central de la ONU y fortalecer la voz del Sur Global, manteniendo con Bolivia una relación de respeto mutuo y sin condiciones políticas.
Revitalización rural y reducción de la pobreza: Se presentó el éxito histórico de China al sacar a 800 millones de personas de la pobreza. Actualmente, la política china se enfoca en la «Revitalización Integral» para evitar recaídas, una experiencia que China pone a disposición de Bolivia para fortalecer la seguridad alimentaria y la infraestructura agrícola.
El conversatorio cerró con la mirada puesta en los 40 años de relaciones diplomáticas, confirmando que, independientemente de la coyuntura internacional, China mantendrá su política de continuidad y estabilidad hacia Bolivia. El embajador Wang Liang recalcó que las sinergias entre ambos países en áreas como la economía digital y la transición energética garantizan un horizonte de beneficio mutuo para ambos pueblos.
China proyecta su modernización global tras las «Dos Sesiones»
- Advertisment -
