El romero es una planta perenne que pertenece a la familia de las labiadas (Labiatae). Este arbusto puede llegar a alcanzar un metro y medio de altura. Posee muchas hojas finas y unas flores que pueden ser azuladas, blanquecinas o rosáceas.
Tiene un sabor fuerte con aromas de alcanfor, pino, nuez moscada y lavanda. En el ámbito gastronómico, suele combinar bien con otras plantas aromáticas como el tomillo o el laurel. Es un condimento que potencia el sabor de los alimentos, por lo que es utilizado en guisos tradicionales de carnes, pescado pocos grasos y algunas verduras, también en adobos o en la preparación de encurtidos. Los principios activos se concentran en las hojas y, a veces, en la sumidad florida (flores).
Propiedades farmacológicas del romero
La actividad principal del romero está íntimamente vinculada al sistema digestivo por estimular y favorecer las secreciones y la producción de jugos gastrointestinales. También sorprende en otros efectos no tan vinculados. A continuación, los destacamos:
- Efecto carminativo: favorece la disminución de la generación de gases en el tubo digestivo y con ello disminuyen las flatulencias y cólicos.
- Facilita la expulsión de la bilis retenida en la vesícula biliar.
- Efecto diurético como la cola de caballo, antiinflamatorio, antiulcerogénico y antioxidante.
- Efecto antibactericida, antiséptico, fungicida y balsámico.
- Efecto rubefaciente y cicatrizante aumenta el flujo de sangre en la zona localizada aliviando dolores de afectaciones osteomusculares.
Además, el romero está especialmente indicado en los siguientes casos:
- Dispepsias y síntomas asociados: aerofagia, sensación de plenitud gástrica, flatulencias, espasmos abdominales.
- Anorexia.
- Afecciones osteomusculares dolorosas: artritis y artralgias.
- Afectaciones biliares: dispepsia biliar, litiasis biliar o colelitiasis.
- Dismenorrea.
- Cefaleas.
- Afectaciones bucofaríngeas: faringitis y estomatitis.
- Afectaciones dérmicas: dermatitis o lesiones cutáneas.
¿Cómo usar el romero?
El romero se puede administrar internamente o de manera externa. La fracción que se aprovecha son las sumidades floridas y las hojas, con ellas se pueden hacer diferentes remedios destinados a ayudar o aliviar diversos problemas. También en el mercado se pueden encontrar presentaciones ya formuladas y destinadas a un tratamiento específico.
Uso interno del romero
Destinados a facilitar la digestión, flatulencias y mejora de la función biliar.
- Infusión es la forma más tradicional. Mezclar de 2-4 g de hojas secas en 150 ml de agua hirviendo. Infusionar de 10-15 minutos y filtrar. Tomar de dos a tres (tazas) al día, preferiblemente después de las comidas principales.
- Cápsulas son de hojas pulverizadas concentradas en diferentes dosis.
- Extracto fluido: 30 gotas, tres veces al día.
- Esencia 3-4 gotas, tres veces al día diluido en líquido.
Uso externo del romero
Destinados para cicatrizar heridas, antisépticos y analgésicos en dolores osteoarticulares y musculares.
- Aceite esencial se puede aplicar mediante un suave masaje sobre la zona afectada directamente o bien a través de un vehículo como aceite de oliva.
- Baños de romero usados como antisépticos y antiinflamatorios. Hervir 50 g de hoja de romero en 1 litro de agua, dejar reposar 30 minutos, colando y añadiéndolo a la bañera.
- Alcohol mezclar 5 g de esencia de romero con 95 g de etanol 96º.
- Cocción se prepara con 30-40 g de hojas secas por litro de agua, dejar hervir durante 10 minutos y filtrar. Se puede aplicar en forma de compresas o fomentos sobre heridas o zonas doloridas por reumatismo o en fricciones sobre el cuero cabelludo.
Es importante comentar que siempre se debe priorizar las sugerencias del médico para tratar cualquier afectación de salud o mediante la supervisión de un facultativo especializado en fitoterapia o naturopatía. El tratamiento con romero debería ser una ayuda, nunca un sustituto de aquello que pueda recetar el médico.
Fuente: Salud mapfre
