PARKINSON

Lic. Jaime J. Ticona Pardo – Fisioterapeuta Kinesiólogo – FAC-MED – U.M.S.A. – 72556224

 

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo crónico y progresivo que afecta el movimiento, causado por la pérdida de neuronas productoras de dopamina. Los síntomas motores incluyen temblores en reposo, rigidez muscular, lentitud de movimientos (bradicinesia) y problemas de equilibrio. Aunque no tiene cura, los tratamientos como la levodopa y la estimulación cerebral profunda (cirugía) son efectivos para controlar los síntomas.

SÍNTOMAS PRINCIPALES

Motores: Temblor en reposo (frecuentemente en manos), rigidez, lentitud de movimientos, inestabilidad postural y marcha a pasos cortos.

No motores: Depresión, ansiedad, trastornos del sueño, anosmia (pérdida de olfato), estreñimiento y deterioro cognitivo.

TRATAMIENTOS Y MANEJO

Farmacológicos: La levodopa (generalmente combinada con carbidopa) es el tratamiento estándar para reponer la dopamina. Otros fármacos incluyen agonistas dopaminérgicos y medicamentos que bloquean la descomposición de la dopamina.

Quirúrgicos: La estimulación cerebral profunda (DBS) puede ser recomendada en casos avanzados para mejorar los síntomas motores.

Terapeutico:: Fisioterapia, terapia ocupacional y terapia del habla (fonoaudiología) para mejorar la movilidad y la comunicación.

  1. La Base Biológica: El Cerebro y la Dopamina

Para empezar, debemos mirar dentro del cerebro. La enfermedad de Parkinson afecta principalmente a una pequeña zona del tronco del encéfalo llamada sustancia negra.

Diagrama comparativo de un cerebro sano con uno afectado. A la izquierda, vemos una sustancia negra sana, densamente poblada de neuronas oscuras (dopaminérgicas) que producen dopamina. A la derecha, en el Parkinson, estas neuronas desaparecen progresivamente, y la zona se vuelve pálida. El recuadro microscópico muestra la pérdida de estas células y la aparición de unas pequeñas inclusiones llamadas Cuerpos de Lewy, que son el sello patológico de la enfermedad. Esta falta de dopamina es la causa de los síntomas motores.

  1. El Diagnóstico Clínico: Identificando los Síntomas Motores

Una vez que entendemos la pérdida de dopamina, pasamos a la clínica. El diagnóstico del Parkinson es puramente clínico, basado en la observación de los síntomas motores clave. Esta es la primera etapa para confirmar la enfermedad y comenzar un plan de manejo.

  1. El Tratamiento Médico: La Medicación como Base

A pesar de que el Parkinson es crónico, la medicación es el pilar para controlar los síntomas motores. El mejor momento para la terapia es cuando la medicación está funcionando de forma óptima.

Paciente tomando Levodopa, que se convierte en dopamina en el cerebro para reponer la que se pierde. La mano del paciente sostiene un blíster de pastillas amarillas pálidas (característico de la Levodopa/Carbidopa, la medicación estándar para el Parkinson). Su otra mano toma una pastilla. Las pastillas están ligeramente desenfocadas, pero el blíster tiene el texto sutil «LEVODOPA» y «SINEMET» visible.

  1. La Rehabilitación: Fisioterapia Neurológica con Biofeedback

La fisioterapia neurológica se enfoca en la neuroplasticidad, no solo en la fuerza física. Utilizamos técnicas para reentrenar al cerebro, compensando las señales de movimiento confusas.

Fisioterapeuta detrás del paciente, en barras paralelas de marcha equipada con sensores mismos que detectan los pasos del paciente y encienden luces LED azules en el suelo (como claves visuales rítmicas). Manos en el hombro del paciente para guiar y proporcionar un «cueing» rítmico. Una pantalla muestra un gráfico de biofeedback de su marcha. Este enfoque es crucial para mejorar la autonomía y el equilibrio en el Parkinson.

OBJETIVOS PRINCIPALES DE LA FISIOTERAPIA

  • Potenciar la actividad muscular y el buen funcionamiento de todas las articulaciones para prevenir a largo plazo dolores y deformidades.
  • Aumentar el volumen respiratorio permitiendo una mejor adaptación al esfuerzo físico.
  • Reeducar la postura para prevenir o mejorar dolores relacionados con ella.
  • Prevenir trastornos circulatorios ocasionados por la falta de movilidad.
  • Mejorar la movilidad, coordinación, equilibrio, marcha y reacciones de enderezamiento.
  • Mantener y/o restablecer la autonomía del paciente.

EJERCICIOS PARA MEJORAR LA POSTURA

Objetivos de los ejercicios:

  • Mejorar y prevenir contracturas y deformidades
  • Mejorar y prevenir la pérdida de equilibrio
  • Corregir la postura y así modificar su centro de gravedad

EJERCICIO 1.

Trabajo de la cadena muscular posterior (repetir 5 veces)

  1. Colóquese de pie apoyando su espalda contra la pared.
  2. Los talones, pantorrillas, glúteos, palmas de las manos, brazos, espalda y cabeza han de tocar la pared. Si no es posible, intente que el espacio entre cuerpo y pared sea mínimo.
  3. Respire profundamente manteniendo los puntos de contacto durante 10 segundos y descanse.

 

 “EL MOVIMIENTO ES PARTE ESENCIAL PARA MANTENER UNA VIDA ACTIVA”

Lic. Jaime J. Ticona Pardo Fisioterapeuta Kinesiólogo – FAC-MED – UMSA – 72556224

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