Por. Lic. Héctor Molina
Recordemos que…
La toma de apuntes es una técnica de estudio activa que consiste en la selección, organización y registro de información relevante durante un proceso de aprendizaje. Ya sea una clase magistral, la lectura de un texto o la visualización de un video educativo.
El psicólogo y educador Kenneth Kiewra, sostienen que la toma de apuntes cumple dos funciones primordiales.
- Función de codificación. Al transformar la información auditiva o visual en lenguaje escrito propio, obligas a tu cerebro a procesar el contenido de manera profunda. No es un dictado; es una traducción mental.
- Función de almacenamiento. Crea un registro externo que permite la revisión y el repaso posterior, combatiendo la “curva del olvido” descrita por Hermann Ebbinghaus.
La toma de apuntes no es simplemente un acto de transcripción, sino un proceso cognitivo complejo de codificación dual. Al tomar apuntes, el cerebro realiza simultáneamente funciones de selección, organización y transformación de la información.
Tipos de la toma de apuntes
Considerando que la toma de apuntes no es un proceso pasivo de transcripción, sino un ejercicio de codificación generativa. Esto significa que el estudiante debe procesar la información, seleccionarla y reestructurarla, lo cual fortalece la huella mnémica y facilita la recuperación de datos a largo plazo.
Por lo detallado ahora se presenta algunos de los métodos de toma de apuntes con mayor respaldo académico.
- El Método Cornell – Estructuración lógica
Desarrollado en la década de 1950 por el Dr. Walter Pauk en la Universidad de Cornell, este sistema es uno de los más citados en la literatura pedagógica por su capacidad de fomentar el pensamiento crítico.
Científicamente, este método se apoya en la teoría de la carga cognitiva. Al dividir el espacio de trabajo en secciones específicas (notas, ideas clave y resumen), el cerebro se ve obligado a realizar una síntesis inmediata. Pauk sostiene que el paso crítico es la reflexión posterior: escribir el resumen al pie de la página activa la memoria de trabajo y consolida el aprendizaje al obligar al estudiante a explicar el contenido con sus propias palabras, un fenómeno conocido como el efecto de autogeneración.
- Método de Esquema – Jerarquización cognitiva
Este sistema se basa en la organización de la información mediante niveles de importancia (títulos, subtítulos y puntos de apoyo). Su fundamento académico reside en la psicología de la Gestalt y en la importancia de las estructuras jerárquicas para la memoria.
Autores como Kenneth Kiewra, investigador destacado en estrategias de estudio, han demostrado que los esquemas ayudan a los estudiantes a identificar la estructura interna de una lección. Al organizar la información de lo general a lo específico, se facilita la creación de «anclajes» mentales. Según Kiewra, los apuntes estructurados jerárquicamente son superiores a las notas lineales porque reducen el esfuerzo de búsqueda durante el repaso y permiten al cerebro visualizar las conexiones lógicas entre conceptos.
- Mapas Mentales – Pensamiento irradiante
Propuestos por Tony Buzan, los mapas mentales utilizan la asociación de ideas y elementos visuales. Desde la neurociencia aplicada, este método aprovecha la Teoría de la Codificación Dual de Allan Paivio, la cual sugiere que el cerebro retiene mejor la información cuando se procesa de forma verbal y visual simultáneamente.
A diferencia de los métodos lineales, el mapa mental imita el funcionamiento de las neuronas y la sinapsis mediante el «pensamiento irradiante». El uso de colores, imágenes y ramas no es estético, sino funcional: estimula ambos hemisferios cerebrales y mejora la retención espacial. Investigaciones en neuroeducación indican que la naturaleza no lineal de los mapas mentales previene el agotamiento cognitivo y favorece la creatividad en la resolución de problemas.
- Método de Sentencias – Anotación fluida
Este método consiste en escribir cada pensamiento, concepto o frase nueva en una línea distinta, numerándolas si es necesario. Aunque parece simple, es altamente efectivo en clases con una gran densidad de información técnica.
Su sustento se encuentra en la teoría del procesamiento de la información. Al separar los datos en unidades discretas, se evita la «pérdida de información» que ocurre cuando un estudiante intenta redactar párrafos complejos mientras el profesor sigue hablando. Es una técnica de transición que requiere, obligatoriamente, una fase de revisión posterior para organizar esas unidades en un cuerpo de conocimiento coherente.
- El Método de Mapeo – Conector dinámico
A diferencia de los mapas mentales de Buzan, el mapeo de conceptos (o mapas conceptuales) fue formalizado por Joseph Novak, basándose en la teoría del aprendizaje significativo de David Ausbel.
Este método se centra en las relaciones entre conceptos mediante palabras de enlace (conectores). El principio científico aquí es que el aprendizaje ocurre cuando la nueva información se integra de manera no arbitraria en la estructura cognitiva previa del sujeto. Novak argumenta que este tipo de toma de notas es una herramienta poderosa para detectar «vacíos» de comprensión, ya que, si el estudiante no puede conectar dos conceptos, significa que aún no ha asimilado la relación lógica entre ellos.
La elección del método depende de la naturaleza del contenido y de la flexibilidad cognitiva del estudiante. Autores contemporáneos sugieren que el éxito de la toma de apuntes no reside solo en el formato, sino en la revisión espaciada (basada en la curva del olvido de Hermann Ebbinghaus). Tomar apuntes es el primer paso; transformarlos y volver a ellos en intervalos de tiempo es lo que garantiza que la información pase de la memoria a corto plazo a la memoria a largo plazo.
