De acuerdo con una investigación realizada por la Universidad Pública de El Alto (UPEA), alrededor de la casa de estudios superiores funcionan más de 1.000 negocios con distintas características que, por lo general, van acorde con la dinámica académica, es decir, se acomodan a los tres turnos (mañana, tarde y noche).
Cada día esta casa de estudios superiores abre sus puertas desde muy temprano y junto con ella, comienzan a funcionar una variedad de negocios cuya cantidad, con el tiempo, fue creciendo a la par de la consolidación de la Ciudadela Universitaria, que tiene más de 35 edificios.
El movimiento económico acompaña a los estudiantes, durante toda su estadía en la UPEA. A diario, conforme van llegando a las aulas, ya pueden observar puestos de desayuno, meriendas, jugos de quinua con leche, cocoa, café, té, y mientras transcurren las horas, abren negocios de caldos de maní, sopas de fideo y almuerzo, todo con una variedad de precio y al alcance del bolsillo universitario.
Debido al gran número de universitarios, la demanda es alta, sin embargo, a las seis de la mañana, medio día, al final de la tarde y las primeras horas de la noche, los centros de comida, librerías y fotocopiadoras, son más concurridos.
Con el tiempo, la Ciudadela Universitaria se convirtió, además, en el escenario perfecto para la innovación, ya que se observa la venta de comida china, mexicana y artículos asiáticos, emprendimientos innovadores que también se abren paso entre los negocios tradicionales.
Desde tiendas de barrio, de material educativo, salones de belleza, espacios de salud, lugares de comida (restaurantes, pensiones, karaokes, pastelerías, entre otros), centros deportivos, cine videos, alojamientos, servicios de mingitorios, salones de eventos, unidades educativas, parqueos, institutos, tiendas de cosméticos, espacios de chapería, electrónica, tapicería, llantería, vidriería (Villa Esperanza), tienda de tatuajes, comida china, comida mexicana, artículos asiáticos, hasta licorerías, rodean las infraestructuras de la UPEA.
Sin embargo, aunque el movimiento económico es favorable para los negocios existen situaciones que van en desmedro de los universitarios, tal el caso de los sitios donde expenden bebidas alcohólicas y a los cuales frecuentan en considerable cantidad.
Por eso, vecinos, autoridades universitarias y los propios estudiantes, en varias oportunidades, solicitaron la presencia de las fuerzas del orden para que realicen constantes controles al respecto.
