InicioSeccionesNacionalOfrendas florales y sesión de honor en “Santa Cruz La Vieja”
En la celebración de 465 años de fundación

Ofrendas florales y sesión de honor en “Santa Cruz La Vieja”

Santa Cruz celebró ayer 465 años de fundación, por lo que, como parte de las celebraciones se realizó una sesión de honor en el Parque Nacional Histórico “Santa Cruz La Vieja”, en el municipio de San José de Chiquitos.

De acuerdo a los organizadores para las actividades conmemorativas se ha realizado invitaciones a autoridades de los 56 municipios, además de departamentales y nacionales para que puedan estar presentes.

La jornada cívica destaca el legado histórico y cultural de la capital cruceña, recordando sus orígenes y su crecimiento hasta convertirse en lo que es en la actualidad, desde la cuna de la cruceñidad muestran la identidad de Santa Cruz.

En el aniversario 465 de la fundación de Santa Cruz de la Sierra, el historiador, Lorgio Serrate, repasó los hitos que marcaron el nacimiento y la consolidación de la capital oriental. Con citas, contexto y memoria histórica, estos son los 10 datos que debes saber para entender de dónde viene la identidad cruceña.

LA HISTORIA COMENZÓ EN 1561

“Hace 465 años empezó esta historia”, recordó Serrate al precisar que la fundación se realizó el 26 de febrero de 1561. Ese acto marcó el inicio de un proceso que no fue lineal ni estático, sino lleno de movimientos y adaptaciones.

La ciudad fue fundada por Ñuflo de Chávez a orillas del río Sutó, sobre el cerro Turubó, en lo que hoy es el Parque Nacional Santa Cruz La Vieja.

Ese fue el primer asentamiento, hoy convertido en un sitio histórico que, según Serrate, “debería ser visitado por todos porque es volver a nuestras raíces”.

El fundador no llegó directamente desde España. Vino desde Asunción del Paraguay, que en ese entonces era un importante centro poblacional desde donde partían expediciones hacia Sudamérica.

“Él trae costumbres, tradiciones, comida y una serie de elementos nuevos para nuestra región”, explicó el historiador.

Serrate fue claro: como muchos conquistadores, buscaban el “famoso Dorado”. La fundación en ese punto estratégico tenía relación con la cercanía a zonas de riqueza mineral. Incluso recordó que Ñuflo de Chávez murió —según algunas versiones— cuando buscaba esas minas.

En el siglo XVI no había caminos ni infraestructura. “En esos tiempos donde no había camino, había senda y había que hacerlo a machete”, relató Serrate.

Las ciudades se movían principalmente por la necesidad de agua y mejores condiciones de subsistencia.

De acuerdo con historiadores como Durán Canela, el asentamiento dejó Santa Cruz la Vieja y se trasladó hacia la zona del Río Grande. Allí se intentó consolidar la población en mejores condiciones geográficas.

Un año después, el poblado se habría movido hacia una zona cercana a la actual Cotoca, aunque no exactamente donde hoy se ubica la ciudad. Este fue un asentamiento intermedio antes de la ubicación definitiva.

Entre 1621 y 1622 la ciudad se estableció definitivamente en el lugar que hoy conocemos como Santa Cruz de la Sierra. Allí comenzó el proceso urbano continuo que dio forma a la capital cruceña.

Durante casi dos siglos coexistieron Santa Cruz y San Lorenzo del Real de la Frontera. Finalmente, el poder eclesiástico consolidó el nombre de Santa Cruz.

“Estamos hablando de la misma población, de la misma gente”, explicó Serrate, subrayando que no eran ciudades enfrentadas, sino parte de un mismo proceso histórico.

Serrate recordó al historiador Helio Montenegro, quien escribió que la unión entre españoles e indígenas a orillas del Sutó creó al “primer cruceño nato”.

De esa mezcla surgió un carácter “rebelde, emprendedor y lindo”, que explica por qué —según el historiador— Santa Cruz “se hizo a sí misma” incluso cuando el Estado miraba hacia la riqueza minera del occidente. (Santa Cruz, con datos de Unitel y RedUno)

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- Advertisment -

MÁS POPULARES