Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó ayer que implementa seis medidas para garantizar la calidad de los combustibles en el país, como parte de su plan de control y supervisión, con el fin de “dar tranquilidad a la población”, indicó Sebastián Daroca, vicepresidente de Operaciones de la estatal.
Explicó que Bolivia cubre su demanda de combustible con producción nacional e importaciones, pero que la dependencia externa llegó al 60% debido a la caída de la producción e inversión en la última década, lo que genera un “problema estructural”.
Las acciones que YPFB ya aplica son: mayor control en la cadena logística; inspecciones desde el origen; limpieza programada de tanques; parámetros más estrictos que la norma; incorporación de nuevos aditivos; y aumento de la producción nacional.
Daroca aclaró que el color de la gasolina no determina su calidad, que se establece únicamente mediante estudios de laboratorio sobre 22 componentes.
