Ante desabastecimiento, Bolivia recurre a la importación excepcional de petróleo crudo para garantizar suministro de gasolina y diésel en el país. El viceministro de Coordinación de la Gestión Pública, Julio Linares Calderón, explicó que bajo el amparo del Decreto 5548, YPFB y las refinerías locales procesarán crudo extranjero para reactivar la producción nacional y frenar la falta de combustibles.
Por la creciente escasez y las dudas sobre la calidad de la gasolina, el vicepresidente de Operaciones, Sebastián Daroca, garantizó la provisión de combustibles y defendió la transparencia de los contratos actuales. La declaración busca frenar la ola de críticas de transportistas y sectores políticos que mantienen en vilo al sector energético.
“En un esfuerzo por optimizar la cadena de hidrocarburos, YPFB procesará petróleo importado en plantas propias en lugar de adquirir carburantes procesados en el exterior. Con esta medida, el país busca sustituir la compra directa de diésel y gasolina por la refinación local de crudo”, explicó.
Frente a la ola de reclamos por la escasez de gasolina, la estatal de hidrocarburos rompió el silencio. El vicepresidente de Operaciones abordó las denuncias sobre la calidad del suministro y la vigencia de los contratos, en un intento por calmar las protestas de conductores y transportistas que han marcado la agenda de los últimos días.
YPFB apuesta por el pleno rendimiento de sus refinerías para frenar la importación de gasolina. Según Daroca, las plantas Guillermo Elder Bell y Gualberto Villarroel deberán operar al 95% de su capacidad para cumplir con el compromiso estatal de sustituir la compra de combustible extranjero por crudo.
Bolivia refuerza su logística energética con tres nodos estratégicos para la importación de crudo. El plan operativo prioriza la conexión mediante el oleoducto Arica–Sica Sica desde Chile, complementado por los puntos de recepción fronterizos en Pocitos (Yacuiba) y Tigüipa para garantizar el suministro.
Los proveedores de crudo deberán ajustar sus ofertas a un plazo de pago de 120 días. Según explicó Daroca, el “premio” del contrato ahora integrará variables críticas como el flete, la calidad del petróleo, el riesgo país y, fundamentalmente, el costo financiero derivado del pago diferido.
El Decreto Supremo N° 5548 autoriza de forma excepcional a YPFB y a las refinerías a importar petróleo crudo en el marco de la emergencia energética, con el objetivo de garantizar el abastecimiento interno, utilizar la capacidad instalada de las refinerías y reducir costos logísticos. La norma establece que no existe subvención y fija de manera temporal el Impuesto Especial a los Hidrocarburos y sus Derivados (IEHD) en “cero” para los productos resultantes.
Exportación excepcional
Ejecutivo recurre al crudo importado por desabastecimiento de carburantes
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