La gestión económica de Rodrigo Paz en sus primeros tres meses puede ser calificada como positiva, pero frágil y aún insuficiente. Se dieron pasos importantes y acercamientos claves, pero falta aún un largo camino en reformas económicas, normativas e institucionales.
Ha sido positiva porque el gobierno logró un cambio creíble de rumbo hacia una economía más abierta al mercado, reconstruyó relaciones con organismos internacionales y tomó una decisión políticamente difícil y correcta al eliminar la subvención a los carburantes, generando ahorros fiscales y mejorando expectativas internas y externas.
Sin embargo, la gestión es frágil porque aún no han sido implementadas reformas estructurales profundas en materia fiscal y cambiaria. El déficit sigue siendo elevado, el Banco Central continúa financiando al TGN, las reservas líquidas son muy bajas y la economía permanece en recesión.
En síntesis: buenas señales y decisiones iniciales, pero sin estabilización estructural garantizada.
- EVALUACIÓN GENERAL DEL GOBIERNO DE PAZ (3 PRIMEROS MESES)
Calificación global: POSITIVA, pero FRÁGIL
¿Por qué “positiva” y no “muy positiva”?
Porque hubo mejoras iniciales por señales y expectativas, más que por reformas estructurales consolidadas.
Razones que inclinan la balanza a positiva
- Cambio de rumbo creíble (expectativas):
– El giro pro-mercado redujo tensiones con el sector privado, organismos multilaterales e inversionistas.
– Esto se refleja en mejor clima de negocios, acercamiento al BID, CAF y mayor disposición de financiamiento externo.
- Eliminación de la subvención a carburantes (medida clave):
– Ahorro fiscal aproximado de $us 400 millones.
– Señal correcta de disciplina fiscal y realismo económico.
– Rompe con un tabú económico/político de 20 años.
- Mayor apoyo financiero internacional (oxígeno):
– Paquetes con BID, CAF y JICA por alrededor de $us 8.000 millones comprometidos a corto y mediano plazo.
– Evita un colapso inmediato de liquidez externa (default).
- Mejora coyuntural de indicadores en enero 2026:
– Superávit fiscal mensual de Bs 2.400 millones (aunque coyuntural).
– Superávit comercial en diciembre 2025, pero con balanza negativa anual.
Pero la gestión es frágil y aún insuficiente
No es “muy positiva” porque faltan reformas estructurales profundas:
– No hay aún un plan integral de ajuste fiscal creíble y permanente.
– No se resolvió el problema cambiario (dólar caro y escaso).
– El BCB sigue financiando al TGN (crédito de casi Bs 32.000 millones).
– La deuda pública sigue cerca al 90% del PIB.
– La economía sigue en recesión.
Resumen concreto:
“Buen cambio de rumbo y señales iniciales, pero sin reformas estructurales suficientes para garantizar estabilidad duradera.”
- ASPECTOS POSITIVOS Y NEGATIVOS EN MATERIA ECONÓMICA
- Aspectos Positivos
- Fin de la subvención a carburantes
Ahorro fiscal y menor contrabando.
- Reencuadre internacional de Bolivia
Acercamiento rápido a financiadores como el BID, CAF y JICA.
- Señal pro-sector privado y mercados
Más confianza empresarial que en el pasado.
- Superávit comercial en dic. 2025 y superávit fiscal enero 2026
Impulsado por exportaciones no tradicionales. Debido a mayores ingresos corrientes de corto plazo. Ambos resultados fueron más “coyunturales”.
- Uso del financiamiento externo para estabilización
Evita crisis inmediata de liquidez (default, crisis de balanza de pagos)
- Aspectos Negativos
- No hay ajuste estructural del gasto público
El superávit de enero fue por ingresos coyunturales, no por austeridad real.
- BCB sigue financiando al TGN (política cuasi fiscal)
Crédito de casi Bs. 32.000 millones a 35 años compromete a futuros gobiernos.
- Tipo de cambio sigue desequilibrado
Dólar paralelo próximo a los Bs. 9,22 Vs referencial Bs 8,82, la escasez persiste.
- RIN poco diversificadas y con baja liquidez
88% oro, solo $us. 465 millones en divisas, es un riesgo alto para pagos externos. Se puede caer en un sobre endeudamiento público.
- Recesión continúa
1,12% en 2024 y cerca de -1% en 2025. No hay reactivación clara aún. Tampoco se evidencia hasta la fecha el PGE 2026 (reformulado) con metas macroeconómicas.
- ANÁLISIS FODA DEL GOBIERNO DE RODRIGO PAZ
FORTALEZAS (internas del gobierno)
F1. Cambio creíble de rumbo económico
– En tres meses logró instalar la idea de que “Bolivia dejó el estatismo duro y vuelve al mercado”.
– Esto no es solo discurso, se refleja en acercamiento a BID, CAF y JICA y mejor diálogo con el sector privado.
F2. Decisión política para eliminar la subvención a carburantes
– Muy pocos gobiernos se atreven a hacerlo, ya que es muy antipopular.
– Envía una señal de responsabilidad fiscal y rompe con 20 años de política insostenible.
– Reduce contrabando y drenaje de dólares (RIN).
F3. Reapertura de canales financieros internacionales
– Compromisos de financiamiento por alrededor de $us 8.000 millones a corto y mediano plazo.
– Esto le da cierto margen de maniobra que no tenían gobiernos anteriores.
F4. Relación menos conflictiva con el sector productivo
– Menos confrontación con empresarios, exportadores y banca privada.
– Base mínima para reactivar inversión si hay reglas claras.
OPORTUNIDADES (lo que puede aprovechar el gobierno)
O1. Financiamiento externo como palanca de estabilización
Si se usa bien, puede:
– Estabilizar balanza de pagos
– Financiar infraestructura productiva
– Evitar crisis de liquidez
O2. Recuperación de exportaciones no tradicionales
– Diciembre 2025 mostró superávit comercial puntual por estos productos.
– Hay espacio para crecer en agroindustria, alimentos y manufacturas ligeras.
O3. Reordenamiento del sector energético e hidrocarburos
- a) Menos subsidio = más señales de precios reales.
- b) Puede atraer inversión en gas, minería y energías.
O4. Relegitimar al BCB como autoridad técnica
Si corrige su rol cuasi fiscal, puede recuperar credibilidad interna y externa.
DEBILIDADES (problemas internos del modelo actual)
D1. Falta de un plan fiscal estructural claro
– Hay medidas sueltas, pero no una estrategia integral de reducción del déficit público.
– El superávit de enero fue coyuntural, no estructural.
D2. Dependencia del BCB para financiar al Estado
– El crédito de casi Bs. 32.000 millones a 35 años al TGN muestra que el TGN sigue sin sanear sus finanzas.
– Esto debilita la independencia del BCB y consolida la dependencia del TGN.
D3. Reservas internacionales poco líquidas
– 88% oro y solo $us 465 millones en divisas.
– Eso limita capacidad para defender el tipo de cambio y pagar importaciones críticas.
D4. Gobernabilidad condicionada por presión social
Abrogación del DS 5503, muestra que reformas económicas pueden retroceder ante protestas sociales organizadas.
AMENAZAS (riesgos externos y estructurales)
A1. Riesgo país elevado (576 puntos)
Encarece cualquier financiamiento privado y desalienta inversión extranjera.
A2. Deuda pública cercana al 90% del PIB
Peligro de sobreendeudamiento si no se ordenan cuentas fiscales.
A3. Inflación aún alta (20,4% en 2025)
Sin disciplina fiscal y monetaria, puede volverse crónica.
A4. Posible crisis cambiaria si no se corrige el modelo
Dólar paralelo alto y escaso = riesgo de más inflación y fuga de capitales.
- CONCLUSIÓN GENERAL
En tres meses, el gobierno de Rodrigo Paz:
– Avanzó bien en señales y expectativas
– Tomó una decisión valiente (fin de la subvención a carburantes)
– Pero aún no consolidó reformas estructurales.
2026 será el año decisivo:
Si hay ajuste fiscal real + reforma cambiaria ordenada + disciplina del BCB, Bolivia puede estabilizarse.
Si no, el riesgo de crisis seguirá latente.
- RECOMENDACIONES DE POLÍTICA ECONÓMICA
Recomendación 1 — Ajuste fiscal estructural y creíble (no cosmético)
Qué debería hacer el gobierno:
- Reducir gasto corriente del Estado
– Empresas públicas deficitarias.
– Gastos administrativos innecesarios.
– Subsidios mal focalizados (excepto a población vulnerable).
- Regla fiscal gradual (2026–2028):
2026: reducir déficit significativamente respecto a 2025.
2027: déficit en tendencia, claramente descendente.
2028: déficit manejable y financiable sin el BCB.
- Transparencia total del gasto
Publicar trimestralmente cómo y en qué se gasta cada boliviano de deuda.
Por qué es clave:
– Sin esto, cualquier mejora será temporal.
– Es la base para la estabilidad y un crecimiento sostenible.
Recomendación 2 — Reforma cambiaria ordenada y gradual
No una “devaluación brusca”, sino transición planificada.
Pasos recomendados:
1) Acercar gradualmente el dólar oficial al paralelo.
2) Reducir controles cambiarios excesivos que generan mercado negro.
3) Proteger a los más vulnerables con bonos focalizados si suben precios.
Beneficios esperados:
– Más dólares en el sistema formal.
– Menos escasez de divisas.
– Mayor competitividad de exportaciones.
Recomendación 3 — Recuperar reservas líquidas y autonomía del BCB
Qué debería cambiar:
– Frenar créditos directos del BCB al TGN.
– Priorizar acumular dólares reales, no solo oro.
– Renegociar parte de la deuda externa para aliviar pagos en el corto plazo.
Resultado buscado:
– Un BCB fuerte, independiente y creíble. (Autoridades escogidas por la ALP)
– Mayor estabilidad cambiaria.
– Menor riesgo de crisis de balanza de pagos.
En sus primeros tres meses, el gobierno de Rodrigo Paz mostró señales positivas al cambiar el rumbo económico, eliminar la subvención a los carburantes y reabrir el financiamiento con BID, CAF y JICA, lo que mejoró expectativas y el clima con el sector privado. Sin embargo, estos avances son frágiles porque no se consolidaron reformas estructurales. El déficit fiscal sigue muy alto, el BCB continúa financiando al TGN y las reservas líquidas son críticamente bajas. El tipo de cambio permanece desequilibrado y la economía sigue en recesión, con inflación elevada y riesgo país significativo. El gran reto del gobierno es pasar de buenas señales iniciales a políticas duraderas que estabilicen las cuentas públicas y el mercado cambiario.
Bolivia tiene una ventana de oportunidad en 2026, pero solo se materializará con decisiones firmes y sostenibles. El gobierno debe implementar un ajuste fiscal creíble que reduzca el gasto corriente y establezca una regla fiscal clara, evitando soluciones temporales. Paralelamente, es necesario avanzar hacia una reforma cambiaria ordenada y gradual que acerque el tipo de cambio oficial al de mercado y elimine la escasez de dólares. Finalmente, el BCB debe recuperar su independencia, dejar de financiar al TGN y priorizar la acumulación de reservas líquidas. Con disciplina fiscal, un mercado cambiario más realista y una banca central fuerte, Bolivia podrá estabilizar su economía y sentar bases para un crecimiento sostenible.
El autor es economista, investigador y docente universitario.
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