Los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump y de Colombia, Gustavo Petro, se reunieron ayer por primera vez en la Casa Blanca, en un encuentro visto ampliamente como una prueba de si podrían alcanzar una distensión duradera pese a ideologías enfrentadas y reputaciones de imprevisibilidad.
Petro abandonó la Casa Blanca poco después de las 13.00 hora local (1800 GMT), luego de pasar aproximadamente dos horas en la sede del ejecutivo estadounidense.
La reunión se celebró en privado, sin que la prensa entrara en la sala, empero en una imagen difundida por la Casa Blanca mostró a los líderes sentados juntos en el Despacho Oval. (Reuters)
