El vicepresidente JD Vance respaldó el uso de fuerza federal en Minnesota y culpó a los líderes locales por el caos en las calles.
Defendió el tiroteo fatal contra Renee Good, afirmando que embistió a un agente, pese a videos que cuestionan la versión oficial del gobierno.
La indignación creció tras reportarse la detención de un niño de cinco años durante los operativos, un hecho que Vance calificó de «tergiversado» por la prensa.
Mientras tanto, el gobierno mantiene a 3,000 agentes en la zona y no descarta invocar la Ley de Insurrección.(Agencias)
