Consumidores en La Paz cuestionan la baja calidad del pan de batalla, pese a que los panaderos utilizan gas subvencionado para su elaboración.
Señalan que, aunque este energético está destinado principalmente al uso doméstico, es empleado de forma constante en panaderías y otros negocios, sin que ello se refleje en una mejora del producto ni en su precio.
Vecinos y comerciantes afirman que el pan se vende más duro, con menor miga y peso reducido, lo que ha provocado una caída en el consumo y el reemplazo por otros alimentos.
Vendedoras de zonas como la Garita de Lima y el Sur de la ciudad indican que existen panes de distinta calidad al mismo precio, mientras los dirigentes del sector no se pronuncian sobre estas observaciones.
Fuente: PanBolivia
