Miles de trabajadores se movilizaron en Buenos Aires y otras ciudades en una protesta convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) contra el proyecto de reforma laboral impulsado por el gobierno de Javier Milei.
Las centrales obreras denunciaron que la iniciativa no es una modernización, sino un ajuste que abarata la mano de obra, precariza el empleo y debilita derechos históricos, mientras columnas sindicales y sociales confluyeron en la Plaza de Mayo bajo un fuerte operativo de seguridad.
El proyecto propone ampliar la jornada laboral por acuerdo, reducir y redefinir indemnizaciones por despido, flexibilizar el derecho de huelga en servicios esenciales y permitir esquemas alternativos financiados por aportes patronales.
El Gobierno sostiene que la ley busca dinamizar la contratación y actualizar un sistema “obsoleto”, pero los sindicatos advierten que fragmenta la organización colectiva y profundiza la desigualdad.
La iniciativa ya se debate en el Senado y, de avanzar, anticipan impugnaciones judiciales. (Agencias)
