América Latina y el Caribe (ALC) avanza de manera sostenida hacia una matriz energética más limpia, donde las energías renovables continúan expandiéndose, el gas natural se consolida como la principal fuente de energía firme que respalda su crecimiento y la movilidad eléctrica registra una expansión sin precedentes, según la publicación del Panorama Energético de América Latina y el Caribe 2025, de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (Olacde).
La publicación anual reúne las estadísticas oficiales más relevantes del sector energético de los 27 países miembros y analiza las principales tendencias, desafíos y proyecciones de la transición energética en la región.
Datos
En 2025, la capacidad de generación renovable se incrementó en 7% respecto al 2024; el 68% de la nueva capacidad instalada en el año 2025 fue renovable y el 67% de la electricidad proviene de fuentes limpias.
En tanto, el 61% de la nueva capacidad de generación instalada el 2025 es de centrales eólicas y solares.
La generación con energía eólica y solar el 2025 aumentó un 19% respecto al 2024.
El consumo final de electricidad el 2025 es 3,7% superior al registrado en 2024; y el consumo per cápita se incrementó en 2.6%.
En ALC, las ventas de autos livianos electrificados siguen creciendo de forma contundente, principalmente en los últimos 3 años, lo que ha significado que el número de este tipo de vehículos en circulación se incremente entre 2022 y 2025 en 851%, es decir ha crecido casi 10 veces.
Hasta octubre de 2025, respecto al 2024, las ventas de vehículos livianos en la región se incrementaron un 52%.
ALC cuenta al 2025 con una capacidad de almacenamiento de energía en baterías de 1.7 GW.
La capacidad de generación a gas natural aumentó un 12% respecto al año anterior.
La producción de petróleo crudo en ALC en 2025 se incrementó 20% respecto al año anterior, la demanda interna de la región en 24% y la exportación neta en 13%, señala el informe.
Proyecciones
Bajo un escenario de descarbonización acelerada del sector energético de ALC (NET-0) al 2050, el consumo total de energía se incrementaría 42% respecto al 2025, mientras que el consumo de electricidad crecería 156%, es decir, casi se triplicaría.
Bajo ese mismo escenario, mientras en 2025 el índice de renovabilidad del consumo final es el 31%, en el 2050 este indicador alcanzaría el 48%.
La capacidad instalada de generación eléctrica se triplicaría en 2050 respecto a 2025 y su componente renovable pasaría del 68% en 2025 al 83% en 2050. La capacidad eólica y solar en conjunto se quintuplicaría.
Se requerirán cerca de 1.000 GW adicionales de capacidad de generación eléctrica con un respaldo de 80 GW en bancos de baterías, con un costo estimado total de la expansión de cerca de 1.500 billones de dólares de los cuales el 90% correspondería a capacidad renovable.
La generación eléctrica al 2050 se triplicaría respecto al 2025 y su renovabilidad pasaría del 67% en 2025 al 76% en 2050. Para ese año el 37% de la generación total correspondería en conjunto a la eólica y solar. El gas natural participaría con el 22% de la generación eléctrica total.
Para el 2050, el petróleo y sus derivados tendrían un 20% de participación en la oferta energética total de la región y la participación del carbón mineral sería solamente del 1%.
América Latina y el Caribe acelera su transición energética
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