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DESGARROS MUSCULARES

Lic. Jaime Julio Ticona Pardo Fisioterapeuta Kinesiólogo – UMSA   Ref. 72556224

DESGARROS MUSCULARES

Un desgarro muscular o rotura fibrilar es una lesión común que ocurre cuando el músculo se somete a una tensión excesiva o a una contracción violenta, causando la ruptura de las fibras musculares. Es una de las lesiones más frecuentes en el deporte, pero también puede ocurrir en actividades cotidianas.

¿QUÉ SON Y DÓNDE OCURREN?

Los músculos están formados por haces de fibras contráctiles. Un desgarro es la interrupción de la continuidad de estas fibras, lo que provoca dolor, inflamación y limitación funcional.

Las zonas más propensas a sufrir desgarros son aquellos músculos bi-articulares (que cruzan dos articulaciones) y los que están sujetos a movimientos de gran potencia y velocidad.

Los más comunes son:

  • Isquiotibiales (parte posterior del muslo)
  • Gemelos/Sóleo (pantorrilla)
  • Cuádriceps (parte anterior del muslo)
  • Aductores (parte interna del muslo)

CAUSAS Y FACTORES DE RIESGO

El mecanismo principal de un desgarro es la fuerza excesiva aplicada al músculo.

Sin embargo, hay factores que aumentan el riesgo como ser:

Calentamiento Inadecuado:

Los músculos fríos son menos elásticos y más propensos a la lesión.

Fatiga Muscular:

Un músculo fatigado pierde su capacidad de absorción de choque y su coordinación.

Desequilibrios Musculares:

Diferencias de fuerza o flexibilidad entre grupos musculares opuestos (ej. cuádriceps muy fuerte y isquiotibiales débiles).

Falta de Flexibilidad (elasticidad):

Músculos acortados están más tensos y se rompen con mayor facilidad.

Historial de Lesiones Previas:

Un desgarro anterior deja tejido cicatricial que es menos elástico y más vulnerable a una nueva lesión.

Mala Técnica Deportiva o Calzado Inadecuado.

 

SÍNTOMAS Y CLASIFICACIÓN (GRADOS)

El síntoma más característico es un dolor agudo y repentino que a menudo se describe como una «pedrada» o un «latigazo». Otros síntomas incluyen:

  • Impotencia Funcional: Dificultad o imposibilidad para mover o apoyar la extremidad afectada.
  • Hinchazón (edema) y hematoma (moretón) en la zona.
  • Palpación de un «hueco» o defecto en el vientre muscular (en roturas de Grado II o III).

Los desgarros musculares se clasifican en tres grados, que determinan la severidad y el tiempo de recuperación:

Grado I: Leve (Elongación).

Solo hay una distensión o ruptura de pocas fibras musculares. El dolor aparece al esfuerzo. Recuperación rápida (1-2 semanas).

Grado II: Moderado (Rotura Parcial).

Ruptura de un número significativo de fibras musculares. Dolor agudo con hinchazón y hematoma. Impotencia funcional moderada. Recuperación media (3-6 semanas).

Grado III: Grave (Rotura Total).

Ruptura completa del músculo o el tendón. Dolor muy intenso. Se suele sentir o ver un «hueco». Requiere inmovilización prolongada o, a veces, cirugía. Recuperación larga (6-12 semanas o más).

TRATAMIENTO FISIOTERAPÉUTICO Y RECUPERACIÓN

La rehabilitación es crucial para asegurar la correcta cicatrización del músculo, evitar el re-desgarro y recuperar la fuerza y flexibilidad. El tratamiento se divide en fases:

  1. Fase Aguda (Primeras 48-72 horas): Protección y Control de la Inflamación

El objetivo es reducir el dolor y la hemorragia interna. Se utiliza el protocolo POLICE:

  • Protección: Evitar la actividad que causa dolor.
  • Optimal Loading (Carga Óptima): Reemplaza el reposo absoluto. Se busca el movimiento indoloro dentro de los límites de la lesión para estimular la cicatrización.
  • Ice (Hielo): Aplicación de frío (15-20 minutos, varias veces al día) para reducir la inflamación.
  • Compresión: Uso de vendajes suaves para minimizar la hinchazón.
  • Elevación: Elevar la extremidad por encima del nivel del corazón.

 

  1. Fase de Reparación y Regeneración (A partir del día 3-5)

Una vez que el dolor y la inflamación inicial disminuyen, la fisioterapia se centra en la regeneración del tejido y la movilidad.

* Terapia Manual: Masaje terapéutico suave, movilizaciones.

* Electroterapia: Uso de TENS, ultrasonido o láser (según criterio del fisioterapeuta) para acelerar la cicatrización.

* Movilización Suave: Estiramientos muy leves y ejercicios de movilidad activa sin carga para realinear las fibras de colágeno que están sanando.

  1. Fase de Remodelación y Retorno a la Actividad

Esta es la fase más importante para evitar recaídas. El objetivo es recuperar la fuerza, potencia y resistencia muscular.

* Fortalecimiento Progresivo: Introducción de ejercicios isométricos, concéntricos y, finalmente, excéntricos (vitales para la prevención de desgarros).

* Reeducación Gesto-deportiva: Entrenamiento específico de la técnica de carrera o movimientos deportivos.

* Trabajo de Flexibilidad y Coordinación.

El retorno a la actividad deportiva completa solo debe ocurrir cuando la fuerza y la flexibilidad del músculo lesionado son iguales a las del lado sano y el paciente está completamente asintomático. La recuperación completa puede variar de 2 a 3 semanas para un Grado I, hasta 3 meses o más para un Grado III.

“EL MOVIENTO ES PARTE ESENCIAL PARA MANTENER UNA VIDA ACTIVA”

Lic. Jaime Julio Ticona Pardo Fisioterapeuta Kinesiólogo – UMSA   Ref. 72556224

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