Un panel asesor de EE. UU. decidió eliminar la recomendación de vacunar contra la hepatitis B a todos los recién nacidos, limitándola solo a bebés de madres positivas al virus.
La medida, impulsada por el secretario de Salud Robert F. Kennedy Jr. tras reemplazar a los 17 expertos previos por un comité alineado con su visión, revierte la política vigente desde 1991 y contradice décadas de datos sobre eficacia y seguridad.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) deberán ahora ajustar sus guías, mientras especialistas alertan que la decisión creará barreras y aumenta el riesgo de rebrotes.
Críticos advierten que el cambio se produce en un contexto de recortes a la financiación de vacunas y auge del escepticismo público, en medio del resurgimiento de enfermedades como el sarampión. (Agencias)
