Una operación internacional dejó 19 detenidos en EEUU, Colombia, Ecuador y El Salvador, al desarticular una red que durante cuatro años estafó a miles de migrantes con falsas visas de trabajo H-2B.
La estructura operaba desde call centers ilegales en Medellín, usaba dominios web que imitaban a agencias oficiales y suplantaba a funcionarios consulares para cobrar pagos por trámites inexistentes.
El Departamento de Justicia estima que movieron al menos 2,5 millones de dólares y que hay víctimas en más de 15 países.
Ocho capturas se hicieron en Ecuador, donde parte del grupo captaba víctimas y movía dinero mediante testaferros.
Las autoridades calculan más de 7.000 afectados y mantienen abiertas las investigaciones por lavado, fraude migratorio y asociación ilícita. (Agencias)
