En su análisis sobre los recientes cambios de altos mandos en la Policía y el Ejército, el analista en seguridad y defensa, Jorge Santistevan, manifestó que estas acciones, si bien acertadas, no son suficientes, pues es preciso reorganizar y reestructurar los reglamentos de la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas (FFAA) para impulsar la carrera profesional y reformular el sistema de justicia policial, aún penetrado profundamente por la corrupción.
En contacto con EL DIARIO, el experto criticó contundentemente la efectividad de direcciones como la de Investigación Policial Interna (Digipi y Diripi), por ser “uno de los antros de la corrupción” dentro de la institucionalidad policial, por permitir sobornos y por erosionar la profesionalización e idoneidad de sus miembros.
“Lo importante es que haya una reorganización y reestructuración de los reglamentos. Muchos de estos deben ser derogados y se debe reactivar un nuevo sistema de investigaciones internas dentro del personal, ya que la dirección encargada de esto, la Didipi, no funciona: es uno de los antros de la corrupción dentro de la Policía”, señaló Santistevan a este matutino.
Consultado sobre la necesidad de modificar la Ley Orgánica de la Policía, manifestó que esta entidad debe reformular su sistema de justicia policial interno y trascender al actual, para que pueda tener su propia ley de sanciones y castigos cuando los elementos policiales cometan delitos en el ejercicio de sus funciones.
Por otra parte, comentó que no solo urge actualizar el sistema de control disciplinario policial, sea “para sancionar o para premiar” a los uniformados, sino que también es imperioso modificar el sistema de ascensos y de profesionalización policial, para así incentivarlos a hacer carrera y desvincular la institución del interés político, algo que no se observó en dos décadas de gobiernos anteriores.
“Tienen que reformar el sistema de profesionalización de individuos para motivarlos a hacer carrera. (…) El cambio del alto mando por personas con buena trayectoria es una buena señal, pero no es suficiente. Se debe actuar rápido y en consecuencia a los anuncios del presidente (Rodrigo Paz). Primero, se debe investigar de manera interna al personal vinculado con hechos ilícitos, procesarlos y darlos de baja; por otro lado, se debe darle responsabilidades y ascensos a quienes hagan una buena carrera profesional, tanto policías como militares”, afirmó.
Considerando que la corrupción es un mal que por años ha penetrado la institucionalidad del Estado, Santistevan enfatizó la necesidad de que el Gobierno actúe con rapidez y sin miedo, erradicando a todo el personal corrompido ya que, de lo contrario, solo se perpetuará el “círculo vicioso” de la corrupción.
NUEVAS AMENAZAS
Respecto al resto de reglamentos que necesitan una inminente actualización, Santistevan sostuvo con firmeza: la Policía y las FFAA deben estar a la par de las nuevas amenazas y desafíos del mundo criminal, como los avances tecnológicos en materia de cibercrimen, las nuevas dinámicas del crimen organizado transnacional y las múltiples articulaciones sociales del narcotráfico y la trata de personas.
“Es necesario actualizar la Ley Orgánica ante las nuevas amenazas y desafíos, ya que el sistema de delitos ha cambiado. El ciberespacio es ahora controlado por grandes potencias y está penetrado por el crimen organizado. En ese sentido, la Policía debe ir a la par de los adelantos técnicos y científicos”, agregó el experto y coronel en servicio pasivo.
