El presidente del Consejo de la Magistratura, Manuel Baptista, anunció ayer una serie de medidas disciplinarias y posibles procesos penales en contra de los magistrados autoprorrogados del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) y del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) por permanecer en funciones con fallos dictados por ellos mismos, a pesar de tener un mandato legalmente fenecido.
En vista de que Bolivia espera un accionar con transparencia y justicia, Baptista afirmó que el procesamiento de los exmagistrados se evaluará en coordinación con el TSJ y el Ministerio Público, adelantando que su renuncia no los exime de su responsabilidad legal.
La autoridad titular del Consejo calificó de “crítico” el escenario institucional que dejaron los cinco magistrados autoprorrogados y recordó que su gestión afectó directamente al Consejo de la Magistratura, pues paralizó los procesos que estaban a cargo de esta institución.
“Hemos sufrido decisiones que dejaron sin efecto sanciones disciplinarias e incluso paralizando la labor administrativa del Órgano Judicial, sin respeto al debido proceso ni al Marco constitucional”, expresó Baptista, según refleja una nota institucional del Consejo.
Baptista también denunció que el TCP actuaba de manera arbitraria, resolviendo causas de manera selectiva y no cronológica. Esto habría propiciado una mora procesal equivalente a más de 20.000 causas constitucionales pendientes, según denunciaron ayer otras autoridades judiciales.
