El Tribunal Superior de Antioquia revocó ayer la absolución del ganadero Santiago Uribe, hermano del expresidente colombiano Álvaro Uribe (2002-2010), y lo condenó en segunda instancia a 28 años y tres meses de prisión por crear y financiar el grupo paramilitar de ultraderecha “Los doce apóstoles”, responsable de masacres y otros crímenes atroces en su guerra contra las organizaciones insurgentes de izquierda.
De esta forma, la alta instancia resolvió los recursos de apelación presentados por la Fiscalía, la Procuraduría (Ministerio Público) y la parte civil del caso y declaró “penalmente responsable a Santiago Uribe Vélez por un concurso de delitos de lesa humanidad, uno de homicidio agravado” y otro de “concierto para delinquir agravado”. Esta decisión revoca la absolución decretada en noviembre de 2024.
“En consecuencia, el condenado cumplirá la pena de 340 meses de prisión”, precisó el Tribunal, indicando que el hermano del exmandatario también deberá pagar una multa de 6.500 salarios mínimos legales mensuales, es decir más de 10.500 millones de pesos colombianos (unos 2,7 millones de dólares). Igualmente, el Tribunal lo inhabilitó para el ejercicio de derechos y funciones públicas por 20 años y denegó la prisión domiciliaria.
HABRÁ APELACIÓN
“Una vez en firme esta decisión se proferirá orden de captura para el cumplimiento de la sentencia”, agregó la información emitida por el tribunal. El grupo ‘Los doce apóstoles’ nació en Yarumal, en el departamento de Antioquia (noroeste). A Santiago Uribe, que también fue senador, se le acusa asimismo de estar implicado en el asesinato de Camilo Barrientos, ocurrido en 1994 en esa población.
“Siento profundo dolor por la condena contra mi hermano. Dios nos ayude”, escribió Álvaro Uribe en X (Twitter) al conocer la decisión judicial. Ícono de la derecha en Colombia, el expresidente está en campaña de cara a las elecciones presidenciales de 2026 en las que su partido aspira a sacar a la izquierda del poder. Él mismo fue denunciado por sus presuntos vínculos con los paramilitares, incluida una acusación que lo relaciona indirectamente con la masacre de El Aro, en la que fueron asesinados 17 campesinos en octubre de 1997. (Dw)
