La Fundación Humanitaria de Gaza (GHF), creada con apoyo de Israel y Estados Unidos, anunció el fin de sus operaciones en la Franja tras seis meses de trabajo marcados por fuertes cuestionamientos internacionales.
La organización, que comenzó a distribuir alimentos a finales de mayo en medio del bloqueo total impuesto por Israel, afirmó haber entregado más de 187 millones de comidas gratuitas a la población civil.
Sin embargo, su labor estuvo rodeada de polémica debido a los repetidos incidentes de violencia y caos en los centros de distribución.
Según la oficina de derechos humanos de la ONU, más de 1.000 palestinos murieron en las aglomeraciones y episodios de pánico registrados en torno a los puntos de entrega, lo que generó severas críticas a la gestión y seguridad del mecanismo humanitario. (Agencias)
