Hace tan solo unas semanas, Apple designó a Ke Yang como responsable de “Respuestas”, un ambicioso proyecto de inteligencia artificial destinado a integrarse en Siri y Safari como motor de búsqueda inteligente. Sin embargo, según informó Bloomberg, Yang ha sido contratado por Meta antes siquiera de consolidarse en su nuevo cargo dentro de la compañía de Cupertino.
Este movimiento se suma a una serie de salidas significativas en el equipo de IA de Apple. En julio, Meta ya había fichado a Ruoming Pang, quien lideraba los Apple Foundation Models, con un acuerdo valorado en 200 millones de dólares distribuidos en varios años. Desde entonces, al menos una docena de ingenieros especializados en inteligencia artificial han abandonado Apple para unirse a la empresa de Mark Zuckerberg, que también ha estado atrayendo talento de otras compañías clave del sector como OpenAI y xAI.
Una fuga que genera inquietud
La marcha de Ke Yang refuerza la percepción de una “crisis de confianza” dentro de Apple, tal como lo describió el Financial Times. Más allá de los atractivos económicos que puedan ofrecer otras empresas, algunos empleados estarían cuestionando la dirección estratégica que Apple está tomando en el ámbito de la inteligencia artificial.
La cohesión del equipo, la continuidad del conocimiento y la confianza en el liderazgo son elementos fundamentales para que Apple pueda competir en un entorno tan dinámico y exigente como el de la IA. La salida de figuras clave no solo representa una pérdida de talento técnico, sino también de visión estratégica y experiencia acumulada, lo que podría afectar la motivación y estabilidad del resto del equipo.
Un futuro incierto para la IA en Apple
Hasta el momento, Apple no ha comunicado públicamente quién asumirá la dirección de los proyectos de inteligencia artificial que han quedado sin liderazgo. Aunque se ha especulado con una posible mayor colaboración con actores externos como OpenAI, Claude o Perplexity, todo apunta a que la compañía continuará apostando por el desarrollo interno de sus propios modelos, con el objetivo de integrarlos de forma nativa en Siri y en el resto de sus sistemas operativos.
Este escenario pone de manifiesto la feroz competencia por el talento en el sector de la inteligencia artificial, y cómo Meta está aprovechando el momento para fortalecer su posición en esta carrera tecnológica que definirá el futuro de la industria.
