Una investigación de la Agencia de Noticias Ambientales (ANA) alertó sobre la existencia de actividad minera a escasos metros de la represa de Incachaca, ubicada entre los municipios de La Cumbre y Hampaturi, lo que constituye un serio riesgo de contaminación para la estructura que abastece de agua potable a varias zonas del sureste de La Paz.
Según la publicación, existiría una especie de campamento o ingenio minero a menos de 30 metros de la ribera norte de la represa, al constatarse la presencia de piscinas para el lavado de mineral, socavones y hasta maquinaria pesada como motobombas y volquetas, lo que genera preocupación por una posible afectación a la calidad del agua.
Ante este preocupante hallazgo, el grupo de periodistas y activistas ambientales realizó la toma de muestras para análisis en el Laboratorio de Calidad Ambiental de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), cuyos resultados estarían disponibles en unos diez días y permitirán confirmar si el agua de la represa ya está poluta por metales pesados.
La Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM) remitió a los periodistas a presentar una solicitud formal de información sobre la legalidad de las operaciones, en contravención al Acuerdo de Escazú que establece que “el Estado debe garantizar el acceso a la información ambiental de manera oportuna y efectiva”.
La represa de Incachaca, inaugurada en 1940 y actualmente una de las más antiguas del país, tiene una capacidad de almacenamiento cercana a 4,2 millones de metros cúbicos y abastece a distritos de Miraflores, Villa Copacabana, Obrajes y Calacoto, entre otros.

Créditos: ANA
